Alrededor de 20 organizaciones independentistas convocaron a la ciudadanía a la Marcha por la Independencia 2026 el próximo sábado, 18 de julio, con el fin de denunciar la subordinación colonial y reafirmar el derecho del país a construir un futuro soberano e independiente.
Según informaron los directivos de la marcha, los participantes se concentrarán en la Plaza Colón, para luego comenzar su ruta a las 2:00 de la tarde, culminando en un acto político y cultural frente a la sede del Tribunal Federal, en el Viejo San Juan.
Según se supo, miembros de la comunidad puertorriqueña en los Estados Unidos se unirán con actividades paralelas en Nueva York, Nueva Jersey, Orlando y Cleveland.
“Puerto Rico es una sola nación y quienes han tenido que abandonar el archipiélago debido a las limitaciones que impone el colonialismo son una parte fundamental de nuestro proceso de liberación nacional”, declararon los encargados del evento, en un comunicado de prensa.
Durante la marcha, además, se expresará el repudio de los participantes a la Junta de Control Fiscal, impuesta por el Congreso hace 10 años.
“Mientras la Junta ha desangrado al erario gastando más de $2,000 millones en asesores, consultores y abogados privados, de forma paralela implementa políticas de recorte de fondos que asfixian a la Universidad de Puerto Rico, promueven el desplazamiento de la población puertorriqueña mediante planes de usurpación territorial, y encarecen desmedidamente el costo de vida para beneficiar a inversionistas ricos, tanto nacionales como extranjeros”, sentenciaron los organizadores de la actividad.
“La Junta exprime al pueblo para pagarle a los inversionistas, incluyendo los fondos buitre. Ya son más de $30 mil lo que ha salido de nuestros bolsillos para pagar una deuda ilegítima y no auditada”, añadieron.
Además, subrayaron que la movilización llevará un reclamo en defensa de la desmilitarización y de los recursos naturales del País. Entre los reclamos principales se encuentran: el cese del uso del territorio para fines bélicos y militares por los Estados Unidos; el rechazo a proyectos de construcción desmedido, como el proyecto Esencia en Cabo Rojo; la derogación de las políticas que desmantelan la legislación ambiental, y el fin de la persecución contra la población migrante en Puerto Rico.
Igualmente, el colectivo expresó su compromiso con la defensa de los derechos laborales, así como los derechos de las mujeres y la comunidad LGBTTQ +.










































