En cada talla, en cada pieza moldeada a mano, late una historia que evoca a las tradiciones culturales puertorriqueñas.
Esa memoria viva fue celebrada el pasado 18 de junio en Cataño, donde el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) otorgó los Premios a la Excelencia Artesanal 2026 a cinco exponentes cuya obra encarna la continuidad del patrimonio cultural del país.
La ceremonia, realizada como parte del Mes del Artesano, sirvió no solo para reconocer trayectorias individuales, sino también para reafirmar el valor de la artesanía como lenguaje identitario.
Desde la orfebrería hasta la imaginería religiosa, pasando por la cerámica y las tradicionales máscaras de vejigantes, las piezas de estos creadores mantienen vivo el diálogo con el imaginario colectivo puertorriqueño.
Entre los galardonados figura el orfebre Víctor Cruz Jiménez, cuya labor rescata técnicas tradicionales en metal, así como la ceramista Lizzette Aponte Rosario, reconocida por sus estampas típicas y juegos infantiles inspirados en escenas de la vida cotidiana isleña.
También fue distinguido Antonio Nieves Esteves, tallador especializado en estampas y bodegones al relieve, y Félix A. Martínez Barbosa, cuya obra en la talla de santos continúa una de las tradiciones más arraigadas del arte popular borinqueño.
El reconocimiento se extendió al Taller La Borincana, integrado por Gabriel López Ruiz y Minerva Hernández Pomales, cuya producción de máscaras de vejigantes en papel maché e higüeras mantiene vigente una de las expresiones más emblemáticas del folclore de la isla, particularmente vinculada a festividades como las Fiestas de Santiago Apóstol en Loíza.
Más allá de la excelencia técnica, los premios destacan el compromiso de estos artesanos con la transmisión de saberes. En muchos casos, sus talleres funcionan como espacios de aprendizaje, donde el conocimiento se comparte de manera directa, preservando métodos que difícilmente pueden replicarse fuera de estos contextos.
La actividad contó además con la colaboración del Programa de Desarrollo Artesanal del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), que amplió el reconocimiento a otras figuras clave del sector.
Entre ellos, Aurea López Berríos fue distinguida como Artesana Consagrada, Fernando Quintero como Maestro Artesano, Luis Serra como Artesano Típico; y Santa Silva, Güaitiao y Arturo Ortiz como Símbolos Patrios, resaltando su impacto cultural y económico.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la develación de carteles serigráficos dedicados a figuras como Nicolás Damiani, William Trinidad y Sheila González, entre otros. Estas piezas, más que homenajes, funcionan como archivo visual de una tradición que se reinventa, sin perder su raíz.













































