Nadie sabe muy bien de dónde salen estas modas, cuánto van a durar o por qué sus fans figuran entre los coleccionistas más jóvenes de la historia, pero allí estaba Christopher Escalera Ayala, sonriendo solo.
Su espacio de exhibición en la Feria de Toleteros y Juntacosas seducía a tanta gente que, por momentos, había que esperar para acercarse o tomarle una foto a su colección.
Su escaparate Animamushi Collects actuaba como un imán irresistible dentro de aquel museo improvisado, logrando que el último pasillo del Centro de Recepciones del Complejo Deportivo de Villalba cobrara vida propia y compitiera como arteria principal del evento.
Allí, Christopher promovía y vendía Funkos, las figuras coleccionables de resina sintética que, por su diseño de estilo chibi japonés, exhiben cuerpos pequeños y cabezas desproporcionadamente grandes.
Inspiradas en personajes de cine, series, videojuegos, caricaturas, anime, deportes e incluso figuras históricas o celebridades, vienen en cajas numeradas cuya exclusividad eleva su cotización hasta alcanzar cifras astronómicas en los círculos de reventa especializada.
Como explicó, emprendió este negocio en Juana Díaz y Ponce tan recientemente como el pasado mes de noviembre, y desde entonces la demanda ha ido solo en ascenso. Por eso, no le extrañó que oleadas de jóvenes viajaran desde cerca o lejos para entrar a la feria y participar en una de las más antiguas del país.
Según expuso, “entre los jóvenes hay un creciente interés por los gustos y comportamientos de las personas de antaño, y se ve en la forma en que se están integrando e interactuando con generaciones anteriores”.
Sobre el tema, Neysha Rosado Ramos —hija de los fundadores del evento, Noel Rosado y Nydia Ramos— agregó otro factor. A su juicio, la juventud no solo está demostrando interés en las experiencias de sus padres y abuelos, sino pasión en la inesperada “revolución” por el intercambio y compra de tarjetas deportivas, “lo cual había disminuido en el pasado”.
“Y eso, como muchos saben, es uno de los fuertes de esta feria”, añadió.
Aunque no el único. Porque a lo largo y ancho del salón son miles los artículos que 48 coleccionistas exhiben sobre mesas, aguardando la atención de cada visitante y, mejor aún, listos para charlar sobre los juguetes antiguos, la ropa vintage de segunda mano, las vajillas, monedas, sellos, discos y libros traídos desde todos los rincones del país.
Nadie sabe muy bien de dónde salen estas modas, cuánto van a durar o por qué sus fans figuran entre los coleccionistas más jóvenes de la historia, pero allí estaba Christopher Escalera Ayala, sonriendo solo.
Su espacio de exhibición en la Feria de Toleteros y Juntacosas seducía a tanta gente que, por momentos, había que esperar para acercarse o tomarle una foto a su colección.
Su escaparate Animamushi Collects actuaba como un imán irresistible dentro de aquel museo improvisado, logrando que el último pasillo del Centro de Recepciones del Complejo Deportivo de Villalba cobrara vida propia y compitiera como arteria principal del evento.
Allí, Christopher promovía y vendía Funkos, las figuras coleccionables de resina sintética que, por su diseño de estilo chibi japonés, exhiben cuerpos pequeños y cabezas desproporcionadamente grandes.
Inspiradas en personajes de cine, series, videojuegos, caricaturas, anime, deportes e incluso figuras históricas o celebridades, vienen en cajas numeradas cuya exclusividad eleva su cotización hasta alcanzar cifras astronómicas en los círculos de reventa especializada.
Como explicó, emprendió este negocio en Juana Díaz y Ponce tan recientemente como el pasado mes de noviembre, y desde entonces la demanda ha ido solo en ascenso. Por eso, no le extrañó que oleadas de jóvenes viajaran desde cerca o lejos para entrar a la feria y participar en una de las más antiguas del país.
Según expuso, “entre los jóvenes hay un creciente interés por los gustos y comportamientos de las personas de antaño, y se ve en la forma en que se están integrando e interactuando con generaciones anteriores”.
Sobre el tema, Neysha Rosado Ramos —hija de los fundadores del evento, Noel Rosado y Nydia Ramos— agregó otro factor. A su juicio, la juventud no solo está demostrando interés en las experiencias de sus padres y abuelos, sino pasión en la inesperada “revolución” por el intercambio y compra de tarjetas deportivas, “lo cual había disminuido en el pasado”.
“Y eso, como muchos saben, es uno de los fuertes de esta feria”, añadió.
Aunque no el único. Porque a lo largo y ancho del salón son miles los artículos que 48 coleccionistas exhiben sobre mesas, aguardando la atención de cada visitante y, mejor aún, listos para charlar sobre los juguetes antiguos, la ropa vintage de segunda mano, las vajillas, monedas, sellos, discos y libros traídos desde todos los rincones del país.
También, sobre piezas más extrañas que ocuparon un lugar central en la historia y que ahora lo hacen en el centro de recepciones de Villalba, como teléfonos antiguos, proyectores de cine y hasta una excepcional colección de marcapasos.
En resumen, son cosas tan espectaculares como insólitas que dejan al relieve la capacidad de los objetos culturales para seguir sorprendiendo a público de todas las edades, a lo largo del tiempo: una misión que los fundadores de la feria adoptaron en 1989 y que ahora resurge bajo el poder de su segunda y tercera generación de herederos, junto al apoyo del alcalde de Villalba y el continuo respaldo de los comerciantes de la Ciudad de los Lagos.
La 36ta. Feria de Toleteros y Juntacosas concluye a las 4:00 de la tarde de hoy domingo, 15 de febrero. Se solicita un donativo de $3 por adulto para sufragar costos del montaje.
También, sobre piezas más extrañas que ocuparon un lugar central en la historia y que ahora lo hacen en el centro de recepciones de Villalba, como teléfonos antiguos, proyectores de cine y hasta una excepcional colección de marcapasos.
En resumen, son cosas tan espectaculares como insólitas que dejan al relieve la capacidad de los objetos culturales para seguir sorprendiendo a público de todas las edades, a lo largo del tiempo: una misión que los fundadores de la feria adoptaron en 1989 y que ahora resurge bajo el poder de su segunda y tercera generación de herederos, junto al apoyo del alcalde de Villalba y el continuo respaldo de los comerciantes de la Ciudad de los Lagos.
La 36ta. Feria de Toleteros y Juntacosas concluye a las 4:00 de la tarde de hoy domingo, 15 de febrero. Se solicita un donativo de $3 por adulto para sufragar costos del montaje.











































