A diez meses de que un juez federal bloqueara la propuesta fusión de JetBlue Airways con su competidor en vuelos de bajo costo Spirit Airlines, esta última ha optado solicitar la protección de bancarrota en la corte del Distrito Sur de Nueva York.
Según detalla la petición radicada hoy lunes, la compañía adeuda $781.4 millones a por lo menos 20 acreedores, entre ellos, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos ($136 millones) y la compañía de servicios financieros Wilmington Trust ($500 millones).
Asimismo, a corporaciones con sede en Alemania, Singapur, Suiza y Francia.
Spirit Airlines reclama a la corte protección bajo el Capítulo 11 de la Ley de Quiebras federal, una legislación que permitiría reorganizar sus deudas y propiedades, sin tener que liquidar todos sus bienes.
En una “Carta abierta a todos los pasajeros”, la dirección de la empresa plantea que se trata de “una medida proactiva”, ya que alegan haber logrado un acuerdo con sus tenedores de bonos “que se espera reduzca nuestra deuda total, proporcione mayor flexibilidad financiera, posicione a Spirit para el éxito a largo plazo y acelere las inversiones para brindarles a los huéspedes experiencias de viaje mejoradas y mayor valor”.
Los ejecutivos de Spirit además señalaron que esperan “completar este proceso en el primer trimestre de 2025”.
“Lo más importante que debes saber”, subraya la compañía en declaraciones escritas, “es que puedes seguir reservando y volando ahora y en el futuro. También queremos asegurarte que podrás utilizar todos los tickets, créditos y puntos de fidelidad de forma habitual”.
Al presente, la aerolínea con sede en Miami ofrece vuelos directos desde el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín en Isla Verde a una decena de destinos en los Estados Unidos, algunos con frecuencia diaria.
No obstante, el pasado mes de mayo anunció la cancelación de dos de ellos -a Fort-Myers y Tampa, Florida- y el año pasado retiró su operación de los aeropuertos de Ponce y Aguadilla, con la expectativa de retornar el verano pasado.
Dicho plan no se concretó.
Desde el año 2006, el modelo de negocios adoptado por Spirit ha reconfigurado la industria de vuelos comerciales en Norteamérica. Desde entonces, la mayoría de las aerolíneas estadounidenses ofrecen alguna versión de pasajes sin lujos.






















































