Venezuela vive desde anoche otra emergencia nacional tras dos potentes terremotos consecutivos, de magnitud superior a 7, que sacudieron el país en la tarde de ayer, dejando decenas de muertos, centenares de heridos y una estela de destrucción en Caracas y en varias regiones del centro-norte del país.
El evento obligó a emitir alertas de tsunami en el Caribe, incluidas advertencias para Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses sobre posibles fluctuaciones del nivel del mar y corrientes fuertes a partir de las 7:19 de la noche. Minutos después, fueron canceladas.
Alerta en el Caribe
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), un primer sismo de magnitud 7.1 se registró pasadas las 6:04 de la tarde cerca de las ciudades de San Felipe y Morón, en el estado Yaracuy, seguido 40 segundos después por un segundo terremoto aún más potente, de magnitud 7.5, en la misma zona.
La doble sacudida, poco profunda, se sintió con fuerza en Caracas y en estados como Carabobo, Miranda y La Guaira, y se percibió también en países vecinos de la cuenca del Caribe, según reportes de medios internacionales y agencias oficiales.
La intensidad del evento llevó al Centro de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos y al Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico a emitir advertencias para la costa venezolana e islas del Caribe, entre ellas Aruba, Bonaire, Curazao, Puerto Rico y las Islas Vírgenes.
Destrucción y víctimas
En Caracas se reportaron derrumbes y daños graves en edificios residenciales y comerciales, colapso de fachadas y cristales, así como apagones y fallas de telecomunicaciones.
La presidenta interina Delcy Rodríguez anunció en la madrugada de este jueves la declaratoria de estado de emergencia en todo el país, tras confirmar al menos 164 fallecidos y más de 700 personas heridas, hasta el momento.
Rodríguez advirtió que estas cifras son preliminares y podrían aumentar, dado que equipos de rescate siguen trabajando entre los escombros y algunas localidades permanecen aisladas.
No obstante, se han registrado decenas de réplicas desde anoche, lo que mantiene en alerta a la población e incrementa el riesgo de nuevos derrumbes de estructuras dañadas.
El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar suspendió sus operaciones tras sufrir daños en instalaciones y sistemas de seguridad, lo que impactó el tráfico aéreo nacional e internacional.
Entretanto, equipos de protección civil, bomberos, fuerzas armadas y voluntarios trabajan a contrarreloj para localizar sobrevivientes, estabilizar estructuras dañadas y habilitar albergues temporales para quienes perdieron sus hogares.
Gobiernos de la región y de otros continentes han ofrecido asistencia técnica, humanitaria y logística para apoyar las tareas de rescate y la posterior fase de reconstrucción.













































