La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó este martes el intento del presidente Donald Trump de eliminar la ciudadanía por nacimiento, en un fallo que frena uno de los pilares de su agenda migratoria y mantiene intacto el principio constitucional para los nacidos en territorio estadounidense.
La decisión llega tras meses de litigio sobre una orden ejecutiva firmada por Trump con la que buscaba negar la ciudadanía automática a hijos de personas sin estatus migratorio permanente o de padres con presencia temporal en el país.
Durante la vista oral, varios magistrados expresaron reservas sobre la legalidad de esa interpretación del 14to Enmienda.
El caso también despierta atención en Puerto Rico, donde la ciudadanía estadounidense de las personas nacidas en la isla no proviene directamente de la Constitución, sino de una ley federal.
Esa diferencia jurídica ha hecho que juristas y analistas vean en este debate un recordatorio de la vulnerabilidad del estatus territorial puertorriqueño.
Aunque el fallo no altera de inmediato la ciudadanía de los puertorriqueños, sí podría influir en discusiones futuras sobre el alcance del derecho a nacer ciudadano en Estados Unidos y sobre la estabilidad de la ciudadanía conferida por estatuto en el territorio.









































