Apenas tres días después de que Estados Unidos e Irán firmaran el memorando de entendimiento (MOU) para poner fin a las hostilidades y reabrir el Estrecho de Ormuz, el paso marítimo más estratégico para los mercados de petróleo volvió a quedar bajo amenaza de cierre este sábado.
Según comunicó el Cuartel General Central Khatam al-Anbiya a medios iraníes, el mando operativo conjunto de las Fuerzas Armadas iraníes declaró otra vez el cierre del estrecho al tránsito de embarcaciones y calificó la medida como “el primer paso” ante el “incumplimiento flagrante” del acuerdo firmado la pasada semana.
La causa inmediata: los bombardeos continuos de Israel en el sur de Líbano, que este sábado causaron al menos 25 muertos. Entre ellos, el de un fotoperiodista de la cadena Al Jazeera.
Este sábado 55 buques comerciales lograron transitar el estrecho, la cifra más alta desde el inicio del conflicto, pero muy inferior al promedio previo al conflicto de 130 navíos diarios.
El memorando de entendimiento de 14 puntos, firmado digitalmente el 17 de junio entre Donald Trump y el presidente iraní Masud Pezeshkian, estableció un alto el fuego “inmediato y permanente en todos los frentes, incluido el Líbano”, abrió un plazo de 60 días para negociar un acuerdo de paz definitivo con respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU, y comprometió a Irán a garantizar el paso gratuito de buques comerciales por Ormuz durante ese mismo período.
Asimismo, aunque Israel no fue parte signataria, el texto le obliga implícitamente a detener las hostilidades en Líbano, lo que el primer ministro Benjamín Netanyahu rechazó de plano: una fisura que puede actuar como detonador.
En efecto, el sábado fue uno de los días más sangrientos en el frente libanés desde el inicio de la ofensiva israelí el 2 de marzo.
Ataques aéreos israelíes en el distrito de Nabatieh mataron a al menos 16 personas, incluyendo dos niños. En Qanarit, en el distrito de Sidón, otras siete personas, entre ellas cinco mujeres y cinco niños, murieron en un ataque a una vivienda.
En el pueblo de Barish, cerca de Tiro, cuatro miembros de una familia fueron asesinados dentro de su propia casa. Por separado, un soldado del ejército libanés murió en una acción israelí sobre una carretera, pese a que ese cuerpo se mantiene al margen del conflicto.
Desde el 2 de marzo, los ataques israelíes han matado a más de 4,057 personas e hirieron a 12,121 en Líbano, según conteos de Al Jazeera.
La diplomacia: bajo presión máxima
Con el estrecho en disputa y los bombardeos en Líbano sin cesar, delegaciones oficiales de los Estados Unidos e Irán viajan a Suiza este domingo para intentar dar forma a un acuerdo de paz definitivo.
El vicepresidente Vance aterrizó en la base aérea de Emmen, en las afueras de Lucerna, poco antes de las 6:00 de la mañana, mientras que la delegación iraní -encabezada por el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf y el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi- llegó a Zúrich con destino al complejo turístico de Bürgenstock, el mismo escenario donde se realizaron conversaciones en conflictos anteriores.
Los mediadores de Qatar y Pakistán también están presentes.
Los negociadores directos de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, ya se encontraban en suelo suizo desde días antes. El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, también estaría presente según la televisión pública suiza RTS, una señal de que el programa nuclear iraní está en la agenda, aunque el MOU explícitamente pospuso esa negociación para el acuerdo definitivo.
Vance declaró que espera avanzar “en el tema nuclear y en el alto el fuego en el Líbano”, aunque aclaró que solo podría permanecer “uno o dos días”.
La presión es máxima: si los ataques en Líbano no cesan, Irán tiene el incentivo y ahora la capacidad comprobada de mantener Ormuz cerrado como carta de negociación.
El petróleo: con rebote a la vista
Los mercados de energía habían reaccionado con optimismo moderado ante el MOU. El Brent cayó por debajo de los $80 el barril el viernes, su nivel más bajo desde el inicio del conflicto, cuando llegó a superar los $126 en el pico de la crisis.
El WTI, el de referencia para los Estados Unidos, llegó a cotizar en torno a los $76 por barril.
Sin embargo, el anuncio del nuevo cierre de Ormuz este sábado ya generó movimiento al alza en la sesión asiática del domingo. Analistas anticipan subidas de entre $5 y $8 si el cierre se materializa de forma efectiva y pronostican que, por ahora, el crudo no regresará a los $60 por barril antes de 2027, incluso si Ormuz se reabre plenamente.
Entre sus argumentos resaltan las miles de minas que Irán sembró en el fondo del estrecho y cuya limpieza el Pentágono estima tomará hasta seis meses: un obstáculo que ninguna firma diplomática puede resolver en días.













































