El fenómeno climático El Niño se ha desarrollado oficialmente en el océano Pacífico ecuatorial y podría fortalecerse significativamente durante los próximos meses, con un 63 por ciento de probabilidad de alcanzar una intensidad muy fuerte entre noviembre de 2026 y enero de 2027, informó el jueves el Centro de Predicciones Climáticas del Servicio Nacional de Meteorología.
La agencia emitió una advertencia de El Niño luego de detectar temperaturas de la superficie del mar por encima de lo normal en el Pacífico ecuatorial central y oriental, junto con cambios en los patrones atmosféricos característicos de este fenómeno.
Para quienes no están familiarizados con la terminología meteorológica, El Niño es un fenómeno natural que ocurre cuando las aguas del océano Pacífico tropical se calientan más de lo habitual durante varios meses. Ese calentamiento altera los patrones de lluvia, temperatura y circulación atmosférica en distintas partes del mundo, incluyendo el Caribe.
Aunque sus efectos específicos pueden variar de un evento a otro, en Puerto Rico y el Caribe El Niño suele estar asociado con una reducción en las lluvias, un aumento en el riesgo de sequía y temperaturas más cálidas de lo normal.
Según el informe, durante el último mes se observaron señales consistentes con el desarrollo del fenómeno, incluyendo temperaturas elevadas bajo la superficie oceánica, cambios en los vientos sobre el Pacífico ecuatorial y una actividad atmosférica superior al promedio en algunas áreas.
El índice Niño-3.4, una de las principales herramientas para medir la intensidad del fenómeno, alcanzó recientemente los 0.7 grados Celsius sobre el promedio.
Los modelos climáticos utilizados por los meteorólogos proyectan que El Niño continuará fortaleciéndose durante el resto del año. De concretarse un evento muy fuerte, podría ubicarse entre los más intensos registrados desde que comenzaron las mediciones modernas en 1950.
No obstante, el Centro de Predicciones Climáticas advirtió que la intensidad del fenómeno no garantiza los mismos efectos en todas las regiones. En cambio, aumenta la probabilidad de determinados patrones climáticos, cuyos impactos pueden variar dependiendo de factores locales y regionales.
La alta confianza en el pronóstico se basa en la gran cantidad de calor almacenada en las aguas del Pacífico y en la persistencia de condiciones atmosféricas favorables para el fortalecimiento del fenómeno.
La próxima actualización oficial sobre El Niño está programada para el 9 de julio.













































