Una auditoría de la Oficina de la Contralora de Puerto Rico identificó un pago indebido de $16,289, deficiencias en registros contables y fallas en el manejo de órdenes de compra en la Administración Central de la Universidad de Puerto Rico (UPR), según un informe divulgado este martes.
El examen, que cubrió operaciones entre julio de 2020 y diciembre de 2025, concluyó con una opinión adversa, al determinar que varios procesos relacionados con desembolsos y pagos por anticipado no se realizaron conforme a las disposiciones legales y reglamentarias aplicables.
Entre los principales hallazgos, la auditoría determinó que la Administración Central de la UPR no registró oportunamente en su contabilidad desembolsos correspondientes a nueve órdenes de compra por $249,577.
Además, otros desembolsos relacionados con ocho órdenes de compra por $161,489 fueron registrados con atrasos que fluctuaron entre 40 y 967 días después del término establecido.
Según la contralora Carmen Vega Fournier, estas deficiencias afectaron la confiabilidad de la información financiera de la institución.
“Los registros contables oportunos y el uso adecuado de los fondos públicos constituyen elementos esenciales para garantizar la confiabilidad de la información financiera, la sana administración de los recursos y una adecuada toma de decisiones”, expresó Vega Fournier.
El informe también reveló un pago indebido de $16,289 realizado para un contrato de mantenimiento de un equipo tecnológico crítico que finalmente nunca requirió reparaciones, por lo que los servicios contratados nunca fueron utilizados.
En otro señalamiento, la auditoría encontró que la universidad realizó un pago anticipado de$ 6,050 para la compra de equipo audiovisual destinado a reclutamiento estudiantil.
Sin embargo, el proveedor solo entregó equipos valorados en $2,825, dejando pendiente parte del pedido, así como servicios de instalación y adiestramiento necesarios para utilizar el sistema.
Tras la intervención de la Oficina de la Contralora, la UPR inició gestiones para reclamar la devolución de $3,225 pagados en exceso.
Durante el proceso, la administración universitaria atribuyó parte de las deficiencias a la reducción sostenida de personal en áreas de finanzas, compras y desembolsos, además del aumento en el volumen de transacciones.
Como parte de las recomendaciones, la Contralora pidió a la Junta de Gobierno y a la administración universitaria reforzar controles internos, garantizar registros contables dentro del tiempo requerido y gestionar el recobro de fondos desembolsados por servicios no prestados.
La Universidad de Puerto Rico registró durante el período auditado ingresos ascendentes a $635.3 millones, gastos por $75.9 millones y un superávit acumulado cercano a $559.4 millones, según el informe.
El documento completo, identificado como OC-26-47, está disponible en el portal oficial de la Oficina de la Contralora.










































