El recién concluido Carnaval Ponceño se convirtió en el evento inaugural que activó a la ciudad como eje de la Ruta Americana de la Salsa, una iniciativa continental que se gesta desde Cali, Colombia, para trazar un mapa de los destinos baluartes del género, impulsar la circulación de artistas y postular su música como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad ante la UNESCO.
La información fue confirmada por la economista y titular de la Secretaría de Cultura de Cali, Leydi Higidio Henao, quien como invitada especial del festejo aprovechó la coyuntura para gestar intercambios artísticos e invitar a Puerto Rico al Festival Petronio Álvarez y al Festival Mundial de Salsa, a efectuarse entre agosto y septiembre próximo.
“Con el carnaval activamos un nodo vital de la ruta”, puntualizó la funcionaria este miércoles en entrevista con Insights de La Perla del Sur.
La visita también posibilitó que Higidio Henao promoviera un proyecto que se coagula desde CaliCultura para integrar al mapa continental los espacios salseros de cada localidad, sus artistas, las orquestas e investigadores del tópico.
Antecedentes
La Ruta Americana de la Salsa es un proyecto colectivo que pretende crear una red de ciudades con patrimonio salsero para juntas postular ante la UNESCO que la salsa sea declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El género musical del bolero ya lo consiguió el 5 de diciembre de 2023, tras una propuesta conjunta de México y Cuba, “y la salsa, que es un sentir de todo el continente de América, aún no ha sido reconocida”, aclaró Higidio Henao.
El esfuerzo es liderado por la Secretaría de Cultura de Cali y se impulsó con los acuerdos que las alcaldías de Arecibo y Ponce firmaron el pasado mes de diciembre durante la Feria de Cali.
Se contempla que a esta empresa cultural también se unan ciudades clave como Nueva York, Los Ángeles y Miami, La Habana y Santiago de Cuba, y Santiago de los Caballeros en la República Dominicana. Asimismo, la Ciudad de México y Veracruz, la Ciudad de Panamá, Caracas, Guayaquil, Lima y Santiago de Chile.
El punto culminante de esta consolidación será la primera Cumbre de Ciudades de la Ruta Americana de la Salsa, un encuentro que se escenificará en Cali durante el Festival Mundial de Salsa de septiembre y donde se espera reunir a cerca de 20 delegaciones del hemisferio, desde Norteamérica hasta el Cono Sur.
Se prevé que representantes de Ponce y Arecibo estén presentes.
Beneficios
En esa cumbre, se abundará sobre cómo la ruta ofrece un “potencial gigantesco” para el fomento del turismo cultural y la atracción de viajeros ávidos de experiencias culturales auténticas, como asistir a festivales o tomar clases de salsa diferenciadas por ciudad, auguró la funcionaria.
La cumbre también fomentará que cada ciudad identifique sus activos y festivales de renombre para, de forma colectiva, coherente y consistente, recibir de los destinos o nodos de la Ruta Americana de la Salsa el apoyo institucional y los estímulos posibles, incluyendo promoción internacional.
Ese respaldo, recalcó Higidio Henao, podría facilitar vuelos directos para estas experiencias.
El encuentro incluso propiciaría que los delegados identifiquen “puntos de encuentro, de articulación, de circulación de artistas”, para a partir de entonces concretar una colaboración directa entre ciudades.

“Yo hablo con mucha pasión de esto, porque lo siento desde el alma”, continuó. “Soy economista de profesión y siempre he creído que la cultura es la base para el desarrollo social y económico de los países”.
“Y creo que la Ruta Americana nos va a permitir entender eso”, sentenció.
Cronograma
Tras la consolidación de las ciudades, se impulsará el intercambio de conocimientos y la investigación a fondo del tema, lo que se adelantará con la masificación de un formulario que CaliCultura publicará próximamente y con el cual se aspira a diagnosticar la realidad de la salsa en toda América, estipuló Lina Ramírez Galeano, jefa de la Oficina de Relaciones Internacionales de la Alcaldía de Cali.
La última fase, añadió, será solicitar la declaración de la UNESCO, “pero no queremos dejar de lado y no perder de vista que aquí lo central es ese auto reconocimiento entre nosotros, entre ciudades, entre gobiernos subnacionales: que somos los custodios de un patrimonio cultural de la humanidad”, subrayó la funcionaria.











































