La Oficina de la Procuradora de las Mujeres (OPM) intensificó las inspecciones a salas de lactancia en el sector público y privado para verificar el cumplimiento de la Ley 87-2025, conocida como el Código de Lactancia de Puerto Rico, informó el viernes la procuradora Astrid Piñeiro Vázquez.
“La lactancia es un derecho fundamental protegido por ley, y no permitiremos que ninguna mujer enfrente barreras para ejercerlo. Estamos visitando tanto al sector gubernamental como al privado para asegurar que existan espacios dignos, con la ventilación, el mobiliario y la privacidad necesaria”, dijo Piñeiro Vázquez en declaraciones escritas.
Como parte de la jornada de fiscalización, personal de la OPM realizó visitas presenciales a la Oficina de Conexión Laboral del Municipio de San Juan, un grupo médico en Guayama, así como a varios establecimientos comerciales en Arecibo y el área metropolitana.
Durante las inspecciones se identificaron algunas deficiencias, por lo que la agencia se encuentra en una etapa inicial de orientación para facilitar el cumplimiento de la nueva ley.
El Código de Lactancia establece que toda madre lactante tiene derecho a un periodo no menor de una hora dentro de su jornada laboral para lactar o extraerse leche, tiempo que se considera como trabajado.
Además, dispone que los espacios designados deben garantizar privacidad, higiene y seguridad, incluyendo cerraduras, ventilación adecuada, mobiliario apropiado y acceso a electricidad y refrigeración.
Piñeiro Vázquez indicó que, aunque la prioridad en esta fase es la orientación y educación, la Oficina de la Procuradora de las Mujeres cuenta con autoridad para imponer multas en los casos de incumplimiento.
La procuradora exhortó a las madres lactantes que enfrenten obstáculos o encuentren salas en condiciones inadecuadas a comunicarse con la línea confidencial de la agencia para canalizar las querellas correspondientes.


















































