Una resolución senatorial que buscaba destinar un millón de dólares a los albergues que atienden a sobrevivientes de violencia de género en Puerto Rico fue rechazada este martes por la Comisión de Hacienda, Presupuesto y PROMESA del Senado, trascendió este martes.
La determinación -calificada como “alarmante” por la senadora y autora de la medida, Ada Álvarez Conde- aflora justo cuando son palpables los recortes en fondos federales a programas, servicios y organizaciones de apoyo a mujeres que sufren limitaciones operacionales crónicas.
Asimismo, deja a los albergues en una posición vulnerable, justo cuando más se necesita fortalecer la red de protección y “en plena Semana de la Mujer”, advirtió Álvarez Conde.
La Resolución Conjunta del Senado 11 (RCS 11) radicada el pasado año pretendía asignar fondos a la Red Nacional de Albergues de Violencia de Género para mantener sus operaciones, ampliar servicios y enfrentar el aumento de casos de violencia contra las mujeres en la isla. Sin embargo, el informe rechaza la propuesta, argumentando la falta de una partida presupuestaria identificada en el presupuesto vigente.
Álvarez Conde, empero, enfatizó que la medida proponía incluir los fondos en el próximo presupuesto fiscal, tras más de un año de demora en su evaluación.
“Cuando hablamos de albergues para mujeres sobrevivientes de violencia, no estamos hablando de números en un presupuesto; estamos hablando de vidas”, declaró la senadora. “Decirle que no a esta medida es decirle que no a fortalecer la red que protege a mujeres en peligro. Puerto Rico no puede permitirse cerrar la puerta a quienes salvan vidas todos los días. Los albergues necesitan respaldo real del Estado, no más excusas presupuestarias”.
Datos alarmantes
En Puerto Rico, la violencia de género es persistente: solo en enero de 2026 se registraron 291 incidentes de violencia doméstica, con Bayamón liderando con 53 casos.
En 2024, se identificaron 7,793 víctimas mujeres de violencia doméstica, frente a 1,679 hombres, según datos oficiales de la Policía. Además, un estudio reciente reveló que una de cada cuatro víctimas enfrenta un alto nivel de peligrosidad, con riesgo severo de feminicidio.


















































