Una de las seis víctimas del accidente aéreo ocurrido en el oeste de Irak el pasado 12 de marzo “estaba muy, muy orgullosa de ser puertorriqueña”, reveló este domingo la estadounidense Kierstyn Peterson en entrevista con uno de los noticieros de mayor audiencia en Seattle, Washington.
Se refería a la capitana Ariana G. Savino, de 31 años, quien nació en la localidad de Covington, Washington, pero hablaba con frecuencia “de su familia, de la herencia y las tradiciones boricuas” que le inculcaron sus padres, Darren y Omayra Savino.
El relato de Peterson a KOMO-TV surgió como homenaje a la piloto latina que, junto a otros cinco militares, perdió la vida al estrellarse el avión cisterna KC-135 Stratotanker que tripulaban durante una misión de reabastecimiento en la operación Epic Fury de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
El Comando Central de Estados Unidos publicó el sábado que el avión se estrelló en “espacio aéreo amigo” tras un incidente en el que se vieron involucradas dos aeronaves. “No se debió a fuego hostil ni a fuego amigo”, puntualizó en un comunicado.
La noticia, sin embargo, ha sumido en luto profundo a la comunidad de Covington y, en especial, a la facultad y exalumnos de Kentwood High School, reconoció Peterson. Fue allí donde conoció a Savino, ingresaron juntas al Junior ROTC y compartieron los primeros tres años de una amistad que se prolongó hasta su muerte.
“Era como un imán. Todos se sentían atraídos por ella”, describió a la afiliada de la cadena ABC. “Ella inspiraba, motivaba a otros con solo una sonrisa”.
“Y tenía una risa muy contagiosa”, resaltó.
Por otro lado, el teniente coronel retirado Ernesto Nisperos, amigo y mentor de Savino en la Fuerza Aérea, confesó durante una entrevista este lunes con Anderson Cooper de CNN que la noticia “me dejó sin aliento”.
“Todavía no se siente real. Esperaba que solo me enviara un mensaje y gritara algo, como su frase: ‘¡WEPAAAA!’”, relató. “Ella estaba muy orgullosa de su herencia. Era importante para ella”.
“Su padre se jubiló de Alaska Airlines, así que ella intentaba ser como él. Tenía familiares en el servicio antes que ella; eso estaba arraigado desde su infancia. Simplemente, era parte de su naturaleza”, agregó.
Entretanto, en un comunicado difundido a los medios de comunicación locales, la familia de Savino declaró que “nos reconforta saber que Ariana falleció haciendo lo que más amaba: volar”.
De tragedia a inspiración
Asimismo, adelantó que planean crear el Fondo de Becas de Aviación Ariana G. Savino, una iniciativa diseñada específicamente para apoyar a mujeres y jóvenes latinos que sueñan con ser pilotos y, sobre todo, para cubrir gastos críticos como las costosas horas de vuelo y certificaciones.
Para esto, amigos y allegados de la aviadora han puesto en marcha una campaña de recaudación de fondos que intenta recolectar $90 mil para apoyar a sus padres, “a su hermana, Kelaia, a su hermano, Zevin, y a sus perros, Zoey y Piper, mientras atraviesan el siguiente capítulo de sus vidas”, describe el portal oficial.
También para impulsar el fondo de becas.
Al cierre de este reportaje, más del 80 por ciento del capital ya ha sido reunido, con donaciones que totalizaban sobre $74 mil.















































