La gobernadora Jenniffer González Colón decretó como día de duelo el lunes 9 de marzo, en respeto a la memoria del ícono de la música tropical el maestro Willie Colón.
Ese día en la ciudad de Nueva York se llevará a cabo el funeral del músico con una misa en la Catedral de San Patricio.
La primera mandataria había expresado sus condolencias al conocer la noticia de su fallecimiento.
Al conocer ahora la fecha de las exequias, la gobernadora puso fecha al día de duelo (lunes 9 de marzo de 2026) para el que ordena que las banderas ondeen a media asta en todas las instalaciones públicas.
Esto como muestra de respeto a la memoria del insigne artista.
Willie Colón fue una de las figuras centrales en el desarrollo de la salsa en Nueva York durante las décadas de 1960 y 1970. Inició su carrera a los 15 años, cuando firmó con el sello Fania Records, y alcanzó notoriedad con el álbum El Malo (1967), grabado junto a Héctor Lavoe. La colaboración entre ambos dio paso a producciones emblemáticas como Cosa Nuestra (1969) y Asalto Navideño (1971).
El artista se destacó por posicionar el trombón como instrumento líder dentro de la salsa neoyorquina e integrar influencias del jazz, el boogaloo y ritmos caribeños. También colaboró con otros exponentes del género, entre ellos Rubén Blades, con quien produjo Siembra (1978), uno de los discos de salsa más vendidos de la historia, que incluyó el tema Pedro Navaja.
Durante la década de 1980, Colón amplió su trayectoria hacia la producción, la composición y la participación en iniciativas sociales y políticas. Además, ocupó cargos públicos en Nueva York y estuvo vinculado a proyectos comunitarios dirigidos a la población latina.
Su legado está estrechamente ligado a la consolidación y proyección internacional de la salsa desarrollada en Estados Unidos.














































