Durante años, Ponce ha mirado desde lejos cómo otros aeropuertos despegan su protagonismo y acaparan el tráfico turístico, sin que Mercedita entrara en el juego. Pero esa historia está por cambiar.
A juicio de Iván Rodríguez Colón, director municipal de la Oficina de Turismo, Cultura y Comunicaciones, el vuelo diario entre la ciudad y Fort Lauderdale cambiará la liga en la que juega Ponce, al colocar a la Perla del Sur en el radar de millones de viajeros que transitan por uno de los terminales con mayor proyección de crecimiento sostenido hacia el año 2035.
Como muestra, solo el pasado año el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood (FLL) registró 32.2 millones de pasajeros y, de esa cifra, 6.6 millones fueron atraídos a los terminales 3 y 4 por JetBlue, la aerolínea que activará otro puente aéreo con vuelos diarios a Ponce, en menos de dos semanas.
El primer vuelo directo entre los dos destinos aterrizará en Mercedita a la medianoche del miércoles, 9 de julio, y partirá de regreso a las 5:00 de la mañana del jueves, con capacidad para 162 personas por trayecto.
“Por eso es que Ponce no solo estrena un vuelo. Estrena una etapa”, sentenció Rodríguez Colón.
La clave, según subraya, es que a partir de esa fecha las siglas PSE de Ponce aparecerán en las pantallas de una de las principales puertas de enlace hacia América Latina y el Caribe. “Y desde ya, PSE entra de lleno en los sistemas de búsqueda de JetBlue, dejando de ser solo una referencia local para competir de tú a tú en las plataformas donde se deciden la mayoría de los viajes”, declaró.
Recibimiento
Para el vuelo inaugural, continuó, el gobierno municipal y la Compañía de Turismo preparan una recepción que pretende marcar la diferencia desde el primer minuto: con plena en vivo, mapas y guías para que el visitante que venga por negocios, ocio o a ver familiares aterrice con un menú claro de la oferta en la ciudad y sienta, desde la primera impresión, una experiencia ponceña.
Para lograrlo, explicó que el ayuntamiento también apuesta a la tecnología. La plataforma Visit Ponce ya integra hoteles, atracciones y recorridos, y se trabaja en códigos QR que conecten al visitante con esa información desde el propio terminal.
Rodríguez Colón además adelantó que para los vuelos de medianoche y madrugada se contempla combinar tres elementos: una persona que reciba a los viajeros, un panfleto con lo esencial y un QR para el teléfono capaz de convertirse al día siguiente en su primera guía.
Una ciudad para los siete días
Sobre las críticas y temores de que el potencial crecimiento turístico de Ponce sea saboteado por la imagen de una ciudad “apagada”, en particular lunes y martes, expresó que, lejos de negarse, se están usando como punto de partida para elevar el estándar de la oferta.
Como ejemplo, apuntó a los Martes de Salsa frente al Parque de Bombas, una cita recurrente que ya atrae a más de 200 personas al casco urbano, activando restaurantes, barras y comercios a su alrededor. “Y varios negocios que antes cerraban esos días han comenzado a abrir, respondiendo a la nueva demanda”, indicó.

De igual modo, anunció que en julio se suma al panorama La Guancha Food Park, con operación los siete días, gastronomía, artesanos y canchas de arena, lo que añade un punto de encuentro constante para locales y visitantes.
Asimismo, dijo que el concepto La Ciudad Experience agrupa a más de 13 productos turísticos que operan toda o casi toda la semana, como el City of Rum Tour, la degustación, el 5D Experience y la gastronomía de la Plaza Isabel II, los que se combinan con otros destinos como el Museo Castillo Serrallés, La Cruceta, su jardín y el aviario, además del Centro Cultural de Ponce, el Museo del Vejigante en La Playa y Plaza del Caribe.
Al mismo tiempo, “continúan las excursiones a Isla Cardona y se anticipan buenas noticias para Caja de Muerto”, agregó.

Para complementar este esfuerzo, añadió que se instalarán códigos QR en edificios emblemáticos, esculturas y murales de la zona histórica, los que permitirán ofrecer a locales y extranjeros una experiencia autoguiada 24/7.
“La idea es que, sin importar el día o la hora, todos sepan quién diseñó una estructura, cuál es la historia detrás de un monumento o cómo entender un mural. Aun cuando alguna atracción puntual esté cerrada, la ciudad, por sí sola, seguirá hablando con el visitante”, comentó.
“Por eso es que insistimos en que el vuelo de JetBlue no se va a dejar en manos de la suerte”, insistió Rodríguez Colón. En respuesta, la administración municipal destinará una nueva partida de su presupuesto a talleres libres de costo para que cada recepcionista, transportista, guía y mesero forme parte de una misma “narrativa de hospitalidad”.
“La apuesta es clara”, agregó. “Que cualquier persona que llegue cualquier día de la semana encuentre una ciudad viva, ya sea a través de museos abiertos, rutas guiadas o simplemente caminando entre murales y arquitectura histórica.

La meta: el “super anfitrión”
No obstante, Rodríguez Colón planteó que, más allá de la infraestructura, los ponceños deben construir una marca basada en la hospitalidad.
“La meta declarada es convertir a la ciudad en un ‘super anfitrión’, donde una sonrisa, un buenos días y una orientación oportuna sean tan importantes como cualquier espectáculo o atracción”, puntualizó.
A tono con este objetivo, recordó que la Oficina de Turismo municipal mantiene las puertas abiertas para voluntarios: ciudadanos, universidades, escuelas con currículos de turismo y organizaciones que quieran aportar en eventos, activaciones y recibimientos.
Esto con la meta de que la experiencia del visitante no quede solo en manos de un puñado de funcionarios o comerciantes, sino que pueda nutrirse del contacto directo con residentes y ponceñistas.
Al final, vislumbró, Ponce no solo sumará conexiones aéreas, sino que habrá dado un paso más en su aspiración de posicionarse como destino caribeño indispensable.














































