El 49 por ciento de Puerto Rico se encuentra bajo condiciones anormalmente secas, mientras que un 5.9 por ciento está clasificado en sequía moderada, de acuerdo con los datos más recientes del Monitor de Sequía de Estados Unidos, publicados en Drought.gov y válidos al 16 de junio.
El informe no refleja áreas bajo sequía severa, extrema o excepcional, por lo que las condiciones actuales se concentran en los niveles más bajos de la escala utilizada por la plataforma federal.
Según el reporte, el área total en sequía —correspondiente a las categorías D1 a D4— equivale al 5.9 por ciento del territorio. La categoría anormalmente seca (D0), que no constituye sequía formal, identifica zonas que podrían entrar o salir de condiciones de sequía en las próximas semanas.
El mapa del Monitor de Sequía muestra sectores anormalmente secos en el norte, centro, este y suroeste de la isla, mientras que la sequía moderada se concentra principalmente en áreas del suroeste.
Drought.gov también indica que no hay declaraciones activas del Servicio Nacional de Meteorología relacionadas con sequía para Puerto Rico.
La plataforma federal recuerda que el Monitor utiliza cinco clasificaciones: anormalmente seco, sequía moderada, severa, extrema y excepcional, y contextualiza que Puerto Rico experimenta una temporada seca entre diciembre y marzo, seguida por una primera temporada lluviosa, un periodo seco de verano entre junio y julio y una temporada lluviosa tardía.
El informe destaca que la sequía y la escasez de agua son asuntos de preocupación en el Caribe debido a la dependencia de la lluvia para el consumo humano y la producción agrícola.
Entre los eventos históricos, menciona la sequía extrema de 2014 a 2016, que provocó restricciones de agua para más de un millón de personas y pérdidas agrícolas que superaron los $14 millones, así como la sequía de 2020, que llevó a medidas de racionamiento y a una declaración de emergencia.
Finalmente, Drought.gov señala que los patrones de temperatura y precipitación en Puerto Rico están cambiando, y que los modelos climáticos proyectan aumentos en las temperaturas promedio y posibles periodos secos más prolongados en algunas zonas del país.













































