El conflicto militar entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar anoche, con ataques y contraataques en el estrecho de Ormuz y la isla iraní de Qeshm que desataron una nueva oleada de bombardeos dirigidos contra Kuwait y Baréin, países aliados de Washington.
Medios como AlJazeera informaron que drones y misiles iraníes alcanzaron un terminal del Aeropuerto Internacional de Kuwait, causando “daños materiales significativos”, heridos y la suspensión de vuelos, mientras que en Baréin el gobierno aseguró que sus defensas aéreas interceptaron proyectiles dirigidos contra objetivos civiles y contra la base de la Quinta Flota estadounidense.
Según reportes iraníes, el detonante fue un ataque estadounidense contra un petrolero iraní en las cercanías del estrecho de Ormuz, que causó daños en su sala de máquinas y lo inutilizó.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó ese ataque, describiéndolo como un acto de bloqueo contra un petrolero vacío que intentaba navegar hacia un puerto iraní en el golfo Pérsico.
A partir de ese evento, la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por siglas en inglés) afirma haber lanzado misiles contra un buque vinculado a Estados Unidos e Israel, lo que derivó en una ofensiva posterior de Washington contra una instalación de comunicaciones militar en la isla de Qeshm.
En respuesta, la IRGC alega haber atacado bases aéreas, helicópteros y objetivos estratégicos estadounidenses en el Golfo, lo que Centcom rechaza. Ambas versiones, sin embargo, no han podido ser verificadas de forma independiente.
La ofensiva iraní contra el Aeropuerto Internacional de Kuwait sí fue confirmada por medios como France24 y EuroNews.
El conflicto se desarrolla cuando se cumplen 96 días de hostilidades vinculadas a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, con señales mixtas sobre posibles salidas diplomáticas.
Aunque el presidente Donald Trump ha declarado que las negociaciones continúan, también ha admitido que su desenlace es incierto. Washington mantiene que cualquier alivio de sanciones está condicionado a concesiones nucleares por parte de Teherán.
Desde el lado iraní, el liderazgo no descarta un acuerdo, pero mantiene una postura pública de resistencia, mientras advierte que podrían abandonar el diálogo si continúan las operaciones militares israelíes en escenarios como el Líbano.
Entretanto, cada nuevo incidente militar incrementa la posibilidad de una confrontación más amplia y de un nuevo shock petrolero capaz de arrastrar a la economía mundial a una fase de mayor inestabilidad e incluso recesión.
Al reavivarse las hostilidades, los precios del petróleo subieron por tercer día consecutivo y los mercados de Asia y Europa abrieron con tendencias pesimistas.
Así, el precio del petróleo Brent volvió a subir 2.4 por ciento hasta alcanzar $98.34 y el WTI, el de referencia para Norteamérica, cotizaba a $96.31 al cierre de este reporte, un alza que en corto tiempo puede reflejarse en las bombas de gasolina en Puerto Rico.
Como evidencia el portal de monitoreo del DACO, entre este lunes y martes los precios por litro de combustible han subido entre uno y dos centavos, con la gasolina Regular en los márgenes de $1.07 y $1.11, y la Premium entre $1.19 y $1.29.
Para el diésel, los precios fluctúan hoy entre $1.21 y $1.30 por litro.
















































