Un cuadro de desorden millonario en el manejo de las cuentas que LUMA Energy administra para la operación del sistema de transmisión y distribución de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) vuelve a quedar al descubierto.
En su más reciente auditoría, la Oficina del Contralor confirmó este lunes un esquema de transferencias incompletas, fondos de reserva drenados y expedientes de apagones sin el respaldo mínimo requerido para justificarlos, entre múltiples hallazgos.
Revelaciones
Uno de los hallazgos principales del informe de Auditoría OC-26-32 apunta a que entre mayo de 2021 y febrero de 2024 la AEE y LUMA tramitaron 118 transferencias financieras por $4,987 millones para mantener en operación el sistema de transmisión y distribución, en varios casos sin una justificación clara documentada.
El informe detalla, además, que la corporación pública recurrió a la cuenta de reserva alimentada con reembolsos federales para cubrir deficiencias en la cuenta operacional, desviando más de $400 millones que debían servir como colchón ante eventos de interrupción.
Según la Contraloría, ese manejo erosiona la función de la reserva y expone a la AEE a mayor vulnerabilidad financiera frente a apagones masivos o emergencias futuras.
Expedientes sin respaldo
Otro eje del informe es la revisión de 25 eventos de interrupción, valorados en alrededor de $26.6 millones, que la AEE utilizó como justificación para mover fondos de la cuenta de reserva a la operacional.
En esa muestra, los auditores hallaron expedientes incompletos, sin horas exactas de inicio y conclusión de los apagones, sin descripción suficiente de interrupciones continuas y, en algunos casos, sin conservar los datos originales de respaldo.
La Contraloría también cuestionó que se usara el parámetro conocido como Grey Sky Days para justificar 17 eventos, por unos $17.4 millones, porque ese criterio no aparece claramente definido en el contrato.
Para el organismo, el uso de métricas no contempladas explícitamente en el contrato, sin una aclaración formal, introduce riesgos en el desembolso de fondos públicos.
Efectos en la liquidez
El informe también advierte que, al 29 de agosto de 2024, LUMA mantenía pendientes de reclamar cerca de $172.8 millones por gastos relacionados con eventos de interrupción que fueron sufragados con fondos de la cuenta operacional.
Esa brecha, según la Contraloría, refleja retrasos en la tramitación de reembolsos que presionan aún más la liquidez del sistema eléctrico y la necesidad de seguir recurriendo a la reserva o a transferencias adicionales.
Además, la utilización de fondos de FEMA para sostener la operación cotidiana, en lugar de reservarlos estrictamente para emergencias, aumenta el riesgo de que en futuros eventos el sistema no cuente con el capital asignado para responder con rapidez, puntualiza la auditoría.
Asimismo, concluye que la interacción entre atrasos en reclamaciones, transferencias parciales y uso intensivo de la reserva crea un cuadro de fragilidad financiera que puede repercutir adversamente en el servicio a los abonados.
Reacciones de AEE y LUMA
En sus comentarios oficiales, la AEE atribuyó parte de los problemas de liquidez señalados a deficiencias en la facturación y cobro del servicio, así como a reclamaciones de reembolso sometidas por LUMA que se han demorado.
LUMA, por su parte, sostuvo que el contrato establece claramente que la responsabilidad de mantener financiadas las cuentas recae en la AEE, y defendió el uso de Grey Sky Days como una métrica común en la industria para clasificar eventos de interrupción.
La empresa alegó que su manejo se ha ceñido a los términos contractuales y a estándares operacionales, y que corresponde a la parte pública asegurar que existan fondos suficientes en las cuentas acordadas.
Aun así, la Oficina del Contralor recomendó considerar enmiendas al contrato de operación y mantenimiento para crear mecanismos alternos de financiamiento de las cuentas de servicio y definir fuentes recurrentes para la cuenta de reserva de eventos de interrupción.
También instó a aclarar por escrito el uso de los Grey Sky Days y a fortalecer la supervisión sobre cómo se documentan y validan los eventos que sirven de base para transferencias millonarias entre cuentas.
La Contraloría insistió en la necesidad de conservar los datos originales sobre los apagones, documentar adecuadamente cada solicitud de transferencia y mejorar la coordinación entre la AEE y LUMA en la tramitación de reclamaciones de reembolso.
De lo contrario, advirtió, persistirá el riesgo de que se sigan autorizando movimientos de fondos sin una base documental sólida ni una planificación financiera compatible con la fragilidad del sistema eléctrico.
Aunque la auditoría concluye que la AEE utilizó más de $400 millones de la cuenta de reserva financiada con reembolsos de FEMA para cubrir operaciones bajo el contrato de LUMA, la Oficina del Contralor no recomendó el recobro de esos fondos.
















































