La Federación LGBTQ+ de Puerto Rico exigió que se mantenga la orden ejecutiva que prohíbe las terapias de conversión en el país, en respuesta a expresiones de la senadora Joanne Rodríguez Veve quien alegó que el Tribunal Supremo de Estados Unidos ordenó revisar la política pública en torno al tema.
«Rodríguez Veve miente al alegar que el Tribunal Supremo estadounidense ordenó revisar la política pública de los estados y territorios sobre las terapias de conversión. Eso es absolutamente falso”, afirmó el portavoz del colectivo, Pedro Julio Serrano.
“La decisión judicial se limitó a la libertad de expresión, pero no determinó cuándo su ejercicio puede derivar en daños reales y duraderos. Por lo que no se declararon inconstitucionales las prohibiciones a las terapias de conversión», abundó.
Por su parte, la directora de comunicaciones de la Federación, Olga Chapman Rivera, recordó que «el mismo gobierno, a través de la Consulta Juvenil de ASSMCA que encuesta a estudiantes de escuelas públicas, determinó que los jóvenes de la comunidad LGBTQ+ son cinco veces más propensos a ideaciones suicidas, depresión, uso de sustancias y alcohol”.
“Estas estadísticas no se dan en un vacío. Son producto del rechazo en los senos de los hogares puertorriqueños, de políticas excluyentes y de discursos de odio como el de Rodríguez Veve», continuó.
Entretanto, el director de la Federación LGBTQ+, Justin Jesús Santiago, declaró: «Como sobreviviente de terapias de conversión, a las que les llamo torturas, le exijo a la gobernadora Jenniffer González Colón que mantenga la prohibición a una práctica inhumana, anti-ética y dañina que vulnera, aún más, a nuestra juventud LGBTQ+”.
“No hay nada que cambiar, no hay nada que corregir, no hay nada que curar. Las personas LGBTQ+ somos seres humanos que merecemos vivir en paz, equidad y libertad», concluyó.

















































