El Centro Ponceño de Autismo (CEPA) inauguró este martes nuevas instalaciones en Ponce con el fin de aumentar su capacidad de servicios y atender a más de 150 niños, jóvenes y adultos que permanecen en lista de espera para evaluaciones, diagnóstico e intervención temprana.
La expansión ocurre en un momento en que el Trastorno del Espectro Autista (TEA) continúa en aumento en Puerto Rico, afectando a 1 de cada 21 niños de cuatro años, según datos recientes.
Las nuevas facilidades forman parte del Instituto del Neurodesarrollo y Aprendizaje y permitirán fortalecer servicios de terapia psicológica, ocupacional, habla y lenguaje, además de evaluaciones diagnósticas bajo un modelo interdisciplinario. CEPA llevaba años buscando un espacio que permitiera ampliar su oferta ante la creciente demanda.
La directora ejecutiva, doctora. Laura Deliz Bauzá, indicó que la apertura responde a la necesidad de reducir los tiempos de espera. “Cada espacio que abrimos representa una oportunidad de desarrollo para un niño y un alivio para una familia que ha estado esperando”, señaló.
Durante la actividad, familias y organizaciones comunitarias realizaron un recorrido por las nuevas áreas terapéuticas. La alcaldesa de Ponce, Marlese Sifre, destacó la importancia de contar con servicios especializados en la región sur, donde la disponibilidad de terapias y diagnósticos ha sido limitada.
CEPA, con 20 años de operación, ha atendido a más de cinco mil familias en Puerto Rico y se ha consolidado como una de las instituciones especializadas en autismo más reconocidas en el Caribe. La organización también impulsa la iniciativa comunitaria Manos que Transforman, dirigida a equipar los nuevos espacios y ampliar el alcance de los servicios.
La ampliación permitirá reorganizar el modelo de intervención y desarrollar áreas adicionales para atender a adolescentes y adultos, un segmento que históricamente ha enfrentado limitaciones en servicios especializados.
Como parte del anuncio, la procuradora de las Mujeres, Astrid Piñeiro Vázquez, destacó que el aumento en diagnósticos y la falta de servicios disponibles continúan siendo retos para el país. Señaló que la expansión de CEPA representa un avance para reducir brechas en acceso a terapias y apoyo familiar.
Familias que reciben servicios en CEPA también compartieron su experiencia. Carlos Cruz, padre de un menor atendido en la institución, describió mejoras significativas en el progreso de su hijo y la importancia de la continuidad terapéutica.
Para más información puede comunicarse directamente con el CEPA al 787-284-2900 o al 787-2899 en horario de operaciones entre 8:00 de la mañana y 5:00 de la tarde. De 12:00 del mediodía a 1:00 de la tarde se encuentra cerrado por periodo de almuerzo.













































