El Senado de Puerto Rico dio paso a dos resoluciones para evaluar diferentes aspectos del megaproyecto residencial y turístico Esencia y su impacto Cabo Rojo.
En un informe fechado el 10 de septiembre, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) reconoció que el proyecto “causará un impacto directo e inevitable” sobre hábitats de alto valor ecológico y especies protegidas.
La Resolución del Senado 459, del senador Eliezer Molina Pérez, ordena a la Comisión de Planificación, Permisos, Infraestructura y Urbanismo la investigar la capacidad actual y futura del sistema de agua en Cabo Rojo y municipios cercanos, así como evaluar la viabilidad del proyecto, su demanda real de agua y el posible impacto en comunidades y acuíferos de la región.
La medida fue aprobada con 23 votos a favor y cinco ausentes. La Comisión debe rendir un informe con sus hallazgos, conclusiones y recomendaciones, dentro de 90 días.
El enclave de lujo propone alterar 1,549 cuerdas de bosque costero en el barrio Boquerón equivalentes a tres isletas de San Juan, de Puerta de Tierra a El Morro. Esto, para levantar, en su lugar, 1,132 residencias de entre 2 y 20 millones de dólares, 520 unidades de hotel, dos campos de golf y múltiples edificaciones, a pesar de que cerca del 40 por ciento de los terrenos están catalogados como Suelo Rústico Especialmente Protegido–Ecológico y colindan con dos reservas naturales.
Por otra parte, la Resolución del Senado 9, presentada por los senadores María de Lourdes Santiago y Adrián González Costa del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), ordena investigar el proceso de evaluación del proyecto residencial y turístico.
La medida encaminar una examinación de la información sometida por los proponentes ante las agencias gubernamentales, la manera en que dicha información fue analizada por estas entidades, y determinar la viabilidad real del proyecto.
«La incapacidad del Estado para responder las preguntas sencillas y evidentes sobre la viabilidad de Esencia, debe mover al Senado de Puerto Rico a utilizar sus facultades fiscalizadoras para suplir tales deficiencias y promover así la rigurosidad y transparencia sin las cuales los procesos de concesión de permisos se reducen a ejercicios simulados», reza la medida.











































Otra “investigación senatorial” que quedará en nada como muchas otras…