Con motivo del Día Mundial del Riñón, el Consejo Renal de Puerto Rico y el Hospital Auxilio Mutuo realizaron hoy una caminata y un lazo humano para promover la donación de órganos y crear conciencia sobre el aumento de la enfermedad renal en la isla. Actualmente, 441 personas esperan por un trasplante de riñón en Puerto Rico.
La actividad reunió a pacientes trasplantados, familiares, profesionales de la salud y organizaciones que trabajan con condiciones renales.
La marcha partió desde la fuente del Hospital Auxilio Mutuo y culminó con la formación de un lazo humano color anaranjado, símbolo internacional de la concienciación sobre la salud renal.
La doctora Nilka de Jesús, directora del Programa de Trasplante de Órganos del Hospital Auxilio Mutuo, destacó que la enfermedad renal crónica puede avanzar sin síntomas en etapas tempranas y que miles de personas en Puerto Rico viven con la condición sin saberlo. Señaló que 1 de cada 7 adultos podría tener algún grado de deterioro renal, asociado principalmente a diabetes e hipertensión.
Brendalis Pacheco, directora ejecutiva del Consejo Renal, explicó que la organización lanzó la campaña educativa “Haz tu parte”, enfocada en prevención y detección temprana. “Queremos que esta ola naranja abarque a todo Puerto Rico para recordar la importancia de cuidar la salud renal”, expresó.
Durante la actividad, varios pacientes trasplantados compartieron sus testimonios sobre el impacto de la donación de órganos. Ignacio Piñero, de 18 años, agradeció la oportunidad de recibir un trasplante tras caer en fallo renal. Marisol Vargas, de 60 años, relató que vivió décadas con riñones poliquísticos hasta recibir un trasplante en 2017. Valerie González, de 38 años, contó que recibió su trasplante en 2019 luego de años en lista de espera y tratamiento de diálisis.
En la caminata participaron organizaciones como LifeLink de Puerto Rico, Fundación Mariposas Renales, Colegio de Farmacéuticos, Fresenius Kidney Care, Fundación Puertorriqueña del Riñón, Clubes de Leones del Distrito 51‑Este, así como representantes del Departamento de Salud y Servicios Humanos federal y de la Asociación Americana de Enfermeras de Nefrología.


















































