El principal ejecutivo de Regulatorio de LUMA Energy, Alejandro Figueroa, informó que le presentaron al Negociado de Energía un reporte trimestral de métricas que confirma que hubo un aumento en apagones y el tiempo en el cual un cliente pasa, en promedio, sin luz.
Según Figueroa, el informe reflejó en un aumento del 16.2 por ciento en el Índice de Duración Promedio de Interrupciones (SAIDI, en inglés) y del 3.3 por ciento en el Índice de Frecuencia Promedio de Interrupciones (SAIFI, en inglés) durante el segundo trimestre del año fiscal en curso.
El ejecutivo de LUMA Energy atribuyó la situación a la falta de fondos. Expresó preocupación por el déficit de más de $400 millones en la cuenta de emergencias.
Por su parte, la vicepresidenta de Fondos Federales de LUMA, Doriel Pagán, destacó que “no invertir adecuadamente en el sistema en este momento podría resultar en costos significativamente mayores a futuro, debido al acelerado deterioro de la infraestructura eléctrica”.
Reiteró que contar con fondos oportunos y predecibles de todas las fuentes disponibles es clave para sostener la planificación operativa del sistema y ejecutar intervenciones preventivas de forma ordenada, evitando que condiciones existentes se conviertan en interrupciones mayores para las comunidades.
Pagán añadió que, aun en un entorno de limitaciones financieras, el acceso a fondos federales ha permitido a LUMA mantener el enfoque en el cumplimiento de compromisos clave, logrando avanzar en la aprobación de 45 proyectos en los últimos seis meses.
Según LUMA, la empresa cuenta con un total de 233 proyectos obligados y 204 proyectos en fase de construcción.
Según oficiales de LUMA, los esfuerzos de estabilización del sistema se han enfocado en mejoras a subestaciones y reparaciones a líneas de transmisión, muchas de estas fuera de servicio desde el paso del huracán María en 2017.














































