La gobernadora Jenniffer González Colón reaccionó el sábado al indulto presidencial concedido a la exgobernadora Wanda Vázquez Garced, al sostener que la medida no cambia la realidad del caso criminal ni la gravedad de los actos que fueron admitidos ante el tribunal federal.
“Reconozco la facultad del presidente Trump de emitir indultos, no obstante, dicho indulto no cambia la realidad que todos conocemos sobre la alegación de culpabilidad que hizo Vázquez Garced en el caso criminal que se llevó en su contra”, expresó la mandataria en declaraciones escritas.
González Colón señaló que, aunque el indulto es una facultad constitucional del presidente de los Estados Unidos, su concesión no borra el impacto que tuvo el caso en el país ni las implicaciones para la confianza pública.
“La concesión de este perdón presidencial no borra la gravedad de los actos admitidos, ni silencia el eco de una etapa que resultó profundamente penosa y vergonzosa para Puerto Rico”, afirmó.
La gobernadora añadió que el caso envió un mensaje equivocado sobre la rendición de cuentas en el ejercicio del poder público.
“Lo cierto es que se violentó la pureza de nuestros procesos electorales y hasta hubo un reconocimiento de culpabilidad ante la ley. Este proceso envió un mensaje erróneo sobre la rendición de cuentas que todo gobernante debe al pueblo”, sostuvo.
González Colón recalcó que la integridad electoral debe prevalecer sobre cualquier decisión política o legal.
“La integridad del proceso electoral es la columna vertebral de nuestra sociedad; por ello, recibimos esta noticia con la firme convicción de que la impunidad no debe ser el norte”, puntualizó.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó el documento mediante el cual el presidente Donald Trump otorgó un indulto pleno e incondicional a Wanda Vázquez Garced, al banquero Julio Herrera Velutini y al exagente federal Mark Rossini, en el caso Estados Unidos v. Vázquez-Garced, et al., 3:22-CR-342.
Vázquez Garced se declaró culpable en agosto de 2025 ante el Tribunal Federal por aceptar apoyo financiero de Herrera Velutini y Rossini para su campaña política del año 2020, a cambio de utilizar su influencia para destituir y reemplazar al entonces comisionado de la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras, George Joyner Kelly, quien investigaba a Bancrédito, institución propiedad de Herrera Velutini.
















































