El Senado de Puerto Rico aprobó el miércoles el Proyecto del Senado 923, que enmienda el Artículo 92 del Código Penal para establecer que, a los fines del delito de asesinato, se considerará ser humano al concebido en cualquier etapa de gestación dentro del útero materno.
El texto aprobado establece que “asesinato es dar muerte a un ser humano a propósito, con conocimiento o temerariamente”, y que, para efectos del Código Penal, el término ser humano incluye al concebido en el vientre materno.
La controvertible medida, que ha sido rechazada por la comunidad médica y expertos en derecho, fue adoptada con 20 votos a favor y seis en contra. Los senadores novoprogresistas Ángel Toledo y Nitza Morán se abstuvieron, mientras que José Luis Dalmau y Marially González Huertas, del Partido Popular Democrático (PPD) y la senadora independiente Joanne Rodríguez Veve se unieron a la mayoría del Partido Nuevo Progresista (PNP) al votar a favor.
La legislación se une a recientes cambios en las leyes civiles, particularmente tras la aprobación de la Ley Keyshla Madlane y la Ley 183-2025 que reconoce al concebido como ser humano y persona natural.
“Esta propuesta persigue generar un choque con el Estado de derecho vigente que hoy permite el aborto hasta cierto término y en ciertas condiciones. En todo caso con absoluta certeza podemos decir que este tipo de iniciativas persigue y tiene grandes posibilidades de lograr un efecto disuasivo impedir que las mujeres acudan a espacios seguros, a espacios clínicos para ejercer esa facultad que nadie debe tener el derecho de arrebatarle”, sentenció la senadora del partido Independentista Puertorriqueño (PIP), María de Lourdes Santiago Negrón, en sus redes sociales.
Santiago Negrón critico la forma atropellada en que la mayoría del PNP en el Senado aprobó la medida.
“Hay que ser megalómano, es que hay que pensarse que es el ombligo del mundo para creerse que el proceso de vista pública establecido en la Constitución es para satisfacer el interés de una persona en que, si le hacen cambiar de opinión o no, no es parte del proceso democrático en el que deben tener voz todos los sectores del país”, expresó.
“La segunda cosa que demuestra este episodio penoso. Es que no es cierto que las mujeres siempre vayan a defender a las mujeres, que no es cierto que, si hay mujeres en los espacios de poder, nuestra voz va a ser escuchada, nuestros intereses van a ser representados, No Y ahí tienen en toda su extensión lo que eso representa en la persona de Jennifer González Colón, porque desafortunadamente, tristemente, hay mujeres como ella dispuestas a convertirse en gatilleras de la desigualdad y de la injusticia”, afirmó la senadora.















































