Al filo de las 2:00 de la madrugada, fuerzas armadas de los Estados Unidos atacaron desde el aire bastiones militares e infraestructura vital de Venezuela, como la base aérea de La Carlota, el aeropuerto de Higuerote e instalaciones eléctricas que dejaron a parte de Caracas sin electricidad, anunciaron de inmediato residentes y medios noticiosos locales.
La información fue confirmada tres horas más tarde por el presidente Donald Trump, quien en declaraciones publicadas en su red social detalló que tanto su homólogo Nicolás Maduro como su esposa, Cilia Flores, fueron capturados y trasladados “fuera de Venezuela”.
Según Trump, esta operación fue ejecutada por comandos del Delta Force, la unidad élite de las fuerzas especiales estadounidenses. Asimismo, adelantó que brindará detalles hoy durante una conferencia de prensa a las 11:00 de la mañana a efectuarse en su residencia privada de Mar-a-Lago en Florida.
Conmoción
Los primeros reportes apuntaban a bombardeos aéreos al sur de la capital venezolana, donde testigos observaban explosiones, incendios e inmensas nubes de humo gris iluminadas por las llamas.
Una hora más tarde, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, alertaba a la comunidad internacional sobre el bombardeo y ofrecía el primer balance de objetivos alcanzados por la agresión militar.
Entre ellos, identificó al cuartel de la Montaña en Caracas, una base militar que alberga el mausoleo del fenecido presidente Hugo Chávez, considerado uno de los lugares más sagrados para el chavismo. También figuró al Palacio Federal Legislativo y partes del casco central de Caracas.
Asimismo, los aeropuertos del Hatillo y el de Charallave, y las zonas de Santa Mónica, Fuerte Tiuna, Los Teques y 23 de enero de la capital.
A las 6:00 de la mañana, Petro también anunció que entre las víctimas del ataque figuraron civiles venezolanos, información que aún no ha sido confirmada.
Mientras, el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino, ha calificado el ataque como “ruin y cobarde” y ha comunicado que están buscando posibles heridos o muertos. Además, el gobierno venezolano ha decretado el estado de emergencia y ha llamado a sus ciudadanos a defender el país.
De acuerdo con fuentes gubernamentales citadas por la cadena CBS, Trump dio luz verde a los ataques hace días. Según esta versión, altos mandos militares de Estados Unidos barajaron la posibilidad de atacar el día de Navidad, pero decidieron priorizar las operaciones militares en Nigeria contra el Estado Islámico.
La versión coincide con la movilización al Caribe del 15 por ciento de toda la flota naval desplegada en el mundo por los Estados Unidos y un aumento dramático en la actividad militar escenificada en instalaciones de Puerto Rico, como la antigua base aérea Roosevelt Roads en Ceiba, el Campamento Santiago en Salinas, el Aeropuerto Rafael Hernández de Aguadilla y el Puerto de Ponce.
En este último han atracado al menos 11 buques de la Marina de Guerra estadounidense desde el pasado mes de septiembre para ensayos de asaltos anfibios, al igual que para labores de reabastecimiento y mantenimiento.
Entre ellos resalta el buque nodriza de operaciones especiales MV Ocean Trader, catalogado como un centro de mando flotante por expertos en materia militar.













































