El general John Daniel “Razin” Caine, quien como jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos ejerce como principal asesor militar del presidente Donald Trump y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, llegó hoy a Puerto Rico para reunirse con altos oficiales militares asignados a la isla y el Caribe.
Según medios especializados, el viaje oficial se extenderá por varios días e incluirá citas en la Estación Naval Roosevelt Roads en Ceiba, al igual el USS Gerald R. Ford, el portaaviones nuclear más grande y tecnológicamente avanzado del mundo.
Medios como The New York Times apuntan que durante su estadía también visitará a tropas estacionadas en otras embarcaciones militares, desplegadas al sur de Puerto Rico.
Caine, un experimentado piloto de aviones F-16 que participó en misiones de combate en Irak y fue director asociado de Asuntos Militares en la Agencia Central de Inteligencia, es considerado arquitecto de la operación militar Southern Spear: la misma que ha propiciado la mayor concentración de fuerzas navales estadounidenses en el Caribe desde la Crisis de los Misiles de Cuba en el año 1962.
Aunque la armada naval de los Estados Unidos no ha brindado pormenores, información recopilada precisa que ya son 15 los buques de guerra -y barcos de apoyo del Comando de Transporte Marítimo Militar- desplegados en la zona.
Siete en Ponce
Para al menos siete de ellos, el Puerto de Ponce ha desempeñado un rol clave como centro de reabastecimiento, soporte técnico y logística.
Tan reciente como este fin de semana, el buque de combate litoral USS Wichita, al igual que los buques de reabastecimiento USNS Patuxent y USNS Robert Peary anclaron con estos propósitos en los muelles de la ciudad.
Los tres fueron precedidos por los destructores USS Stockdale y el USS Jason Dunham (visto de nuevo en el puerto este domingo), el buque nodriza de operaciones especiales MV Ocean Trader, y el buque de guerra anfibio USS Fort Lauderdale.
Los estimados más recientes apuntan que con la llegada del portaaviones Gerald Ford ya son 15 mil los militares activados para el operativo en mar y tierra, incluidos marines en buques anfibios y cerca de 5 mil efectivos en bases militares de Puerto Rico.
Según declaraciones escritas del jefe del Comando Sur de Estados Unidos, el almirante Alvin Holsey, semejante movilización tiene como objetivo “combatir las amenazas transnacionales que buscan desestabilizar nuestra región”, como el tráfico de drogas. Sin embargo, “estos activos no son adecuados para operaciones antinarcóticos, pero sí para lanzar ataques aéreos y con misiles contra Venezuela”, ha advertido el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.

¿Coincidencia o antesala?
La llegada del general Caine coincide además con alertas emitidas por la Administración Federal de Aviación (FAA por siglas en inglés) donde recomienda extrema precaución al volar en el espacio aéreo de Puerto Rico, Venezuela y las islas de Aruba, Bonaire y Curazao, debido al aumento de operaciones militares en la zona.
Mediante avisos a los aviadores o NOTAM, la FAA advierte que existen riesgos para aeronaves en todas las altitudes, incluyendo fases críticas de despegue y aterrizaje -por interferencias en sistemas de navegación-, al igual que por presencia militar en la zona.
Esta situación ya ha motivado que seis aerolíneas cancelen indefinidamente sus vuelos hacia y desde Venezuela, anunció Marisela de Loaiza, presidenta de la Asociación de Líneas Aéreas de Venezuela (ALAV).
Estas son Iberia de España, TAP de Portugal, Avianca de Colombia, Caribbean Airlines de Trinidad y Tobago, GOL de Brasil y Latam de Chile. Entretanto, Turkish Airlines suspendió vuelos a ese destino suramericano, del 24 al 28 de noviembre.
En el caso de Puerto Rico, la advertencias registradas bajo los códigos NOTAM A0010/25 y A0011/25, se mantendrán hasta el 16 de febrero de 2026.
Aunque la FAA aclara que no se han impuesto restricciones a las rutas de vuelo comercial a la isla, el Tourism and Society Think Tank (TSTT) prevé que “la mera publicación de la advertencia puede generar un efecto perceptivo negativo entre viajeros, agencias y aerolíneas”.
Asimismo observa que “avisos preventivos de esta índole, incluso sin restricciones formales” han generado un impacto sobre la confianza de los mercados en ocasiones anteriores.
“Para Puerto Rico se abre un momento de vigilancia estratégica, en el que preservar la emergencia aérea no podrá desligarse de la garantía de tranquilidad para sus visitantes y de la eficacia en la comunicación internacional de su operativa. En este escenario, la industria turística, las autoridades y las aerolíneas tienen frente a sí el reto de mantener la confianza del viajero, sin perder de vista la dimensión operativa y de seguridad que ha motivado esta nueva señal de alerta”, agrega la TSTT en su portal oficial.














































PR es el target gracias a estas movidas hegemónicas de poder. Yo no quiero eso, el Caribe es nuestra pisina y la estan destruyendo sin ninguna consideracion.