El director de operaciones de LUMA Energy, Alejandro González, no ofreció hoy un estimado del tiempo que tomará el restablecimiento del sistema porque, dijo, ello dependerá de la magnitud de los daños identificados.
El consorcio sí adelantó que, de las dos fases de evaluación de daños -la terrestre y la aérea- solo han podido comenzar la primera porque no tienen autorización federal para volar los helicópteros.
Al mediodía de hoy, 720 mil clientes del consorcio no tenían servicio eléctrico tras el paso cercano a Puerto Rico de la tormenta tropical -ahora huracán- Ernesto.
“Todavía no”, respondió González en la rueda de prensa gubernamental, luego de que una periodista le preguntara si podía decir cuándo las personas recuperarán la luz.
“Estamos en esa fase de evaluación de daños inicial”, agregó.
El presidente del consorcio, Juan Saca, explicó que la evaluación tiene dos partes: una con el equipo terrestre y otra con los helicópteros que sobrevuelan las líneas eléctricas.
La evaluación de campo ya inició. Si se identifica que no hay daños, LUMA debe certificar que la línea puede ser energizada para que entonces Genera PR haga su parte.
“Estamos en la calle y empezamos a levantar el sistema, siempre que no haya un daño”, dijo Saca.
En cuanto al patrullaje de líneas con helicópteros, mencionó que no ha comenzado porque la Administración Federal de Aviación (FAA, en inglés) no ha emitido su autorización.
Para hacer ese trabajo, LUMA cuenta con dos helicópteros, pues los otros dos de su flota están fuera por mantenimiento y reparación.
El mayor general Miguel Méndez, ayudante general de la Guardia Nacional de Puerto Rico, informó que pondrán a disposición del consorcio cinco helicópteros para evaluar líneas.
Sobre la recuperación del sistema, Saca dijo que “todo va a depender de qué nosotros encontramos”.
“Estamos trabajando para levantar el sistema lo más pronto que podamos”, aseveró.
Por su parte, el portavoz de Genera PR, Iván Báez, indicó que ninguna planta tuvo daños por la tormenta y que esperarán por LUMA para comenzar a aumentar la generación.
“En la medida en que las líneas de distribución se fueron desconectando, fuimos bajando la capacidad de generación, para balancear demanda y generación”, señaló Báez al explicar la razón por la cual la capacidad de generación se redujo.
















































