Vuelven a subir las contribuciones en la Alcaldía de Ponce

Se trata del tercer aumento desde que la alcaldesa, María Meléndez Altieri, asumió el control del ayuntamiento. Ponce ahora tendrá la Contribución Adicional Especial (CAE) municipal más alto de la Isla.

Foto archivo

PONCE– Por tercera vez desde que asumió el control de la Casa Alcaldía en el 2009, María Meléndez Altieri ha vuelto a aumentar la contribución mueble e inmueble en Ponce para allegar recursos a las atribuladas arcas municipales.

En votación 13 a 3 y con el endoso unánime de la mayoría novoprogresista, la Legislatura Municipal de Ponce autorizó en la Sesión Extraordinaria de anoche el más reciente incremento en a la Contribución Adicional Especial (CAE) de 3.50 por ciento a 5.50 por ciento, la tasa más alta en la isla.

De esta forma, la administración municipal elevó a 12.33 por ciento la contribución total a la propiedad inmueble y a 10.33 por ciento la propiedad mueble. Esta última, será efectiva en el año fiscal 2018-2019.

El cambio ocurre solo seis meses después de que Meléndez Altieri prevaleciera en las elecciones generales de noviembre, proceso para el que nunca hizo mención del alza en contribuciones municipales.

Su conducta, empero, no es novel, ya que adoptó la misma práctica en el 2009 y 2013, meses después de las elecciones.

“La alcaldesa lleva años criticando al Gobierno Central por imponer impuestos y aquí vemos nuevamente como dice una cosa y siempre hace otra, después de las elecciones”, expresó airado el portavoz de la minoría del Partido Popular Democrático en la Legislatura Municipal, Luis Irizarry Pabón.

“Esto es algo improvisado. Aquí se están buscando unos recursos, sin presentar la data al momento del análisis. Vemos una y otra vez cómo el Municipio no nos da el detalle, pero aprueba cosas sin rendir cuentas sobre su efecto”, añadió.

Por su parte, el legislador municipal del Partido Independentista Puertorriqueño, Justiniano Díaz Maldonado, denunció que los recaudos del aumento contributivo no atenderán los problemas más apremiantes del ayuntamiento, debido a las restricciones de uso del fondo CAE.

Según trascendió, el ayuntamiento estima un recaudo de entre $10 millones a $12 millones con el incremento.

“Ese dinero no se puede usar para pagar deudas, nómina o su incumplimiento con el pago de retenciones y aportaciones de empleados, y esos son los problemas principales. Solo se pueden usar para obras permanentes, servicios o para aumentar su margen prestatario”, explicó.

“Esto fue innecesario y no hay una garantía de que van a hacer buen uso de ese dinero público”, añadió. “Aquí van a terminar pagando los que menos pueden, porque una cadena como Macy’s no paga CRIM porque esta administración le dio exención”.

Más daño que bien

A juicio del economista ponceño, Luis Rey Quiñones Soto, la medida surge a destiempo y podría agudizar la estrechez económica que abate a los comerciantes de la ciudad.

“Esto, sin lugar a duda, va a afectar a los comercios. En un momento de reflujo de ingresos, se va a crear un elemento de retroalimentación de la crisis para los comerciantes”, planteó Quiñones Soto.

“Cuando tú tienes a comerciantes con un volumen de venta hacia la baja todo el tiempo, una tasa de impuesto mayor redunda en un problema de liquidez”, continuó. “Hace rato los comerciantes están resentidos. Habrá quienes puedan aguantar el golpe, pero otros no”.

“Esto demuestra falta de imaginación e incapacidad para comprender la dinámica de la economía y lo que está pasando en la ciudad. Lo que hay es desesperación sin imaginación”, añadió. “Lo que están haciendo es transferir los problemas de la administración a los ciudadanos a través de más impuestos”.

Más trabas

Entretanto, el presidente de la Junta de Comerciantes de Ponce Centro, Wilfredo Reyes de Jesús, opinó que el incremento en contribución inmueble podría resultar en otro incremento en el costo de renta de locales comerciales vacíos, lo que obstaculizaría aún más cualquier esfuerzo por promover nuevos negocios en el centro urbano de la ciudad.

Desde el año 2014, el gremio comercial ha fungido como intermediario entre emprendedores y dueños de locales para viabilizar el alquiler de espacios con una renta reducida, una estrategia que pretende repoblar las calles del centro histórico.

“Dependiendo del tipo de negocio que tú hagas con el dueño (del local), algunos te piden que pagues la mitad del CRIM o el CRIM completo. Al aumentarlo, se la ponen difícil al comerciante. Aún si el dueño decide pagar el CRIM, sabes que al menos una parte de eso va a pasar a la renta”, planteó.

“Una de las cosas que nos han dicho los dueños de locales es que no pueden llegar a números (de renta) muy bajitos porque ya pagan unas contribuciones altas, y eso es sin el nuevo aumento”, agregó.

Reyes de Jesús además dudó que la medida rinda los resultados que el ayuntamiento espera.

“Siempre he pensado que la manera de arreglar este problema no es seguir presionando el bolsillo de los ciudadanos y los comerciantes, si no tratar de ajustar los gastos actuales y reorganizarnos”, añadió. “Ya es la tercera vez que se aumenta el CRIM. La primera vez no resolvió el problema y la segunda tampoco. ¿Por qué pensar que la tercera vez sí va a funcionar?”.

“Hay que buscar otras maneras viables para resolver este problema, que no sea apretar aún más el bolsillo del consumidor y el comerciante, que ahora simplemente no puede más”.

“Cada vez se la ponen más difícil”, insistió.