Vivió en la calle y esta Navidad le llega techo seguro

Tras recibir la llave de su nuevo hogar, Freddie Rivera Rosaly celebró cada detalle, cada lujo que a diario se toma por hecho: desde una nevera para enfriar un vaso de agua o una cafetera para preparar su bebida favorita.

Fotos: Florentino Velázquez

Con manos temblorosas, apenas podía insertar la llave en la cerradura, pero la emoción del momento no le permitía hacer otra cosa que sonreír.

Luego de meses viviendo y durmiendo a la intemperie en el parque recreativo de la urbanización San José en Ponce, don Freddie Rivera Rosaly finalmente estaba en casa.

Mientras caminaba por primera vez en su apartamento, explorando su nuevo entorno, celebraba cada detalle, cada lujo que a diario se toma por hecho: un armario para guardar las pertenencias, una nevera para enfriar un vaso de agua, un balcón para sentarse a reflexionar y tomar un café, una cama propia donde descansar.

A solo días de celebrarse la Navidad, en un país abatido por la crisis y el desasosiego, don Freddie vive agradecido por el mejor y más inesperado de los regalos: un espacio seguro donde respirar tranquilamente, sin los temores y ansiedades intrínsecas a la vida en desamparo: a la vida en las calles.

Ahora, rodeado de bendiciones y nuevos amigos, se apresta a iniciar una nueva etapa.

“Todavía no caigo en tiempo de lo que me ha pasado. Ha sido como un sueño y en cualquier momento puedo despertar, pero todo es real. Doy gracias a Dios y a todos los que me han ayudado, que son más que amigos, son familia”, expresó cuando recobró el aliento.

Desde el pasado viernes, el ahora exdeambulante vive en el residencial público Arístides Chavier de Ponce, a solo minutos del parque donde pasó numerosos días y noches. Según explicó, agradece la cercanía, pues espera regresar al lugar con frecuencia para compartir con los vecinos que le dieron la mano en los momentos más difíciles y solitarios de su existencia.

Con sus ángeles

Entretanto, mientras conversaba con La Perla del Sur, personas que hace un mes ni conocía subían las escaleras con cajas y bolsas en mano, para ayudarle con la mudanza y obsequiarle una compra.

Uno de ellos era Víctor Santiago, un agente de la Policía Municipal que ha ido más allá del deber para convertirse en lo que el propio Freddie describe como “un ángel guardián”.

“En el transcurso de esta experiencia, mientras íbamos a las agencias buscando los documentos que él necesitaba, siempre hubo una buena interacción entre nosotros. Hablamos mucho, comimos juntos y se ha convertido en un amigo”, relató Santiago, de forma tímida y sin interés alguno de reconocimiento.

“Para la gloria del Señor, Dios siempre tiene gente en distintos lugares y distintas agencias y todos pusieron un granito de arena para poder lograr el sueño de don Freddie, de tener su hogar”, añadió.

Junto a él se encontraba la directora de la Oficina Municipal de Servicios al Ciudadano, Omayra Colón Pérez, quien personalmente ayudó a gestionar el apartamento con el Departamento de la Vivienda.

Aunque recibir un techo propio es la realización del sueño al que se aferró Freddie durante tantas noches, reconoció que al final no es lo más que anhelaba su corazón.

Lo que más atesora y recibió en abundancia durante las pasadas semanas es la solidaridad, compañía y el afecto de tantas personas que, tras conocer de su situación, salieron a auxiliarle para desde ya componer su nuevo núcleo amigos.

Pasada la tormenta, ahora Freddie mira al futuro con esperanza. Habla con entusiasmo de una parranda que le llevarán en los próximos días, de la eventual visita de su hija que reside en los Estados Unidos y de ayudar a otros que, al igual que él, solo necesitan una mano amiga para salir de la precariedad.

“En un momento todos podemos estar brillando como la luna, pero de pronto bajar de golpe y encontrarse en la situación que me encontré yo”, planteó.

“Dios tiene un propósito para cada uno de nosotros. Yo tuve mi final feliz, pero quiero ayudar a otros para que ellos también lo tengan. Por eso, voy a seguir caminando los pasos que Dios me ha dejado”, insistió.