¿Usted o un ser querido sufre adicción al teléfono?

Ignorar las posibles consecuencias negativas o los comentarios de los seres queridos sobre el uso excesivo del teléfono también son indicadores “de que claramente nos hemos excedido en un comportamiento problemático”.

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Para millones de usuarios en el planeta, los teléfonos móviles son indispensables para mantenerse informados o comunicados con amigos y familiares. Sin embargo estudios han descubierto que depender del celular podría convertirse en una adicción, así como lo son el alcoholismo y el tabaquismo.

Por ejemplo, una investigación de la Universidad de Baylor en Texas detectó que el 68 por ciento de los estadounidenses adultos duerme con el teléfono celular junto a su cama.

Asimismo, que el 68 por ciento de los adultos tiene un miedo irracional a perder su móvil: un signo seguro de adicción que se manifiesta con estrés, ansiedad, irritabilidad, desesperación e incluso pánico cuando usuarios se separan de su teléfono celular.

Aún así, debido a datos clínicos insuficientes, la adicción al teléfono aún no se considera un diagnóstico oficial y médicamente aceptado. Sin embargo, existen criterios que los expertos han utilizado para describir comportamientos, sentimientos y pensamientos que indican una falta de control sobre el uso del teléfono.

Ignorar las posibles consecuencias negativas o los comentarios de los seres queridos sobre el uso excesivo del teléfono también son indicadores “de que claramente nos hemos excedido en un comportamiento problemático”, opina Lynn Bufka, directora senior de transformación y calidad de la práctica de la Asociación Estadounidense de Psicología.

Si le resulta difícil mirar hacia arriba desde su teléfono, aquí algunas formas de comenzar a moverse en la dirección correcta.

Sepa por qué quiere mejorar

Tal vez no desee reducir el uso de su teléfono, porque el dispositivo parece mucho más entretenido y gratificante que otras actividades. Pero si reflexiona sobre lo que es importante para usted y por qué, su cerebro puede procurar que esos pensamientos, personas y experiencias se busquen y se repitan, en lugar del disfrute a corto plazo que puede generar, por ejemplo, un video o las redes sociales.

Realice cuánto tiempo lo usa

También es importante evaluar cuánto tiempo pasa en su teléfono, registrándolo manualmente o usando los datos de tiempo de pantalla de su teléfono inteligente. Eso puede ayudarle a calibrar el tiempo vital y valioso de dedica a mensajes de texto, redes sociales o Internet, en lugar de actividades más productivas, realmente interactivas, gratificantes y relajantes.

Para ayudarle, “configure en su teléfono inteligente un temporizador que le alerte que ha alcanzado la cantidad de tiempo que puede usar durante el día en un sitio en particular”, sugiere Bufka.

Conozca sus desencadenantes

¿Por qué usa demasiado su teléfono? Saber si lo problemático del teléfono está relacionado con tratar de abordar el aburrimiento o los problemas de salud mental puede ayudarlo a orientar su enfoque para reducir el tiempo de pantalla.

Descarte los temores de perderse algo

¿Cuál es la consecuencia de no saber de inmediato lo que está haciendo alguien? ¿Le preocupa no recordar los cumpleaños de las personas si no está constantemente en Facebook?

Entonces, contrarreste esos miedos con otras formas para conectarse con las personas que realmente le importan. Recurra a la ancestral práctica de la tertulia y agregue los cumpleaños de sus amigos a su calendario digital o impreso.

Establezca zonas prohibidas

Hacer que las comidas o las noches sean los períodos en los que no usa su teléfono es otra forma de limitar el tiempo frente a la pantalla. También puede implementar límites físicos, como no permitir teléfonos en las salas familiares o salas de lectura durante ciertas horas.

Higiene del sueño

La mayoría de las personas usan sus teléfonos como despertadores, pero tener su teléfono en su habitación por la noche puede llevar fácilmente a desplazarse por las redes sociales o enviar mensajes de texto.

“Si ese es el caso, tal vez necesite volver a un reloj despertador normal y no levantar su teléfono de inmediato”, plantea Bufka.

Desactive las notificaciones

Sin duda, esto puede ayudar a limitar las tentaciones que conducen a minutos u horas de tiempo de pantalla no deseado.

Apilamiento de teléfonos

Si es imposible salir a cenar sin familiares o amigos mirando sus teléfonos, proponga establecer algunas reglas. Algunos amigos prohíben el uso del teléfono durante la cena o apilan sus teléfonos y dicen que la primera persona en ceder y usar su teléfono paga la cuenta.

Acuda a los demás

Si ninguno de estos consejos funciona, busque ayuda de personas que puedan apoyarle, añade Bufka. Pueden ser amigos, familiares o profesionales de la salud.

“Cambiar un comportamiento que está consumiendo mucho de nuestro tiempo y esfuerzo y volverlo a alinear para que estemos comprometidos con lo que valoramos es realmente importante”, agregó. “No será necesariamente fácil empezar, pero ayudará a liberarnos”.