Urgente completar la prohibición de cenizas antes del cambio de gobierno

La Ley 5 fue firmada por la gobernadora el pasado 2 de enero y su reglamento debió aprobarse en un plazo no mayor de 90 días. Al cierre de este reportaje, han transcurrido 307 días sin que se haya adoptado.

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A 10 meses de la aprobación de la Ley 5 que finalmente estableció una prohibición al uso y desecho de cenizas de carbón en Puerto Rico, el reglamento que habilita esta orden gubernamental aún no ha sido aprobado por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA).

Ahora, líderes de comunidades afectadas por el material tóxico reclaman que el DRNA no dilate más el asunto y complete el proceso, antes de que una nueva administración entre a La Fortaleza en enero de 2021.

En entrevista con La Perla del Sur, el portavoz del Comité Dialogo Ambiental de Salinas, Víctor Alvarado Guzmán, acusó al DRNA de arrastrar los pies y advirtió sobre los riesgos de delegar el trámite final a una nueva administración.

Sus expresiones surgen a solo horas antes de que el DRNA celebre otra vista pública virtual este jueves, 5 de noviembre, en la cual recogerá comentarios sobre el reglamento propuesto.

La vista, reclamada durante meses por opositores a las operaciones de la carbonera AES en Guayama, ocurrirá apenas 48 horas después de las elecciones generales del 2020 y dos meses antes de que concluya el mandato de la gobernadora Wanda Vázquez Garced.

“Preocupa que hayan dejado esto para tan tarde”, dijo Alvarado Guzmán. “Se supone que para el pasado 2 de abril estuviese aprobado el reglamento. Llevan siete meses violando la ley”, puntualizó.

“Nosotros hemos tenido conversaciones con la agencia durante estos siete meses, dejándole saber que esto es importante y hay que aprobarlo. El personal técnico hizo su trabajo, pero aparentemente los que están dirigiendo la agencia no han visto esto como algo urgente”, abundó.

La Ley 5 fue firmada por la gobernadora el pasado 2 de enero y su reglamento debió aprobarse en un plazo no mayor de 90 días. Al cierre de este reportaje, han transcurrido 307 días sin que se haya adoptado.

Aunque el proceso pudo haberse retrasado por la emergencia del coronavirus -que comenzó en la isla el 15 de marzo- Alvarado Guzmán indicó que el reglamento pudo aprobarse en verano, por lo que resulta “sospechoso” que el trámite se haya extendido tanto.

“El análisis técnico se hizo rápido. Las primeras conversaciones que tuvimos con ellos ocurrieron en abril y nos consta que en junio ya el reglamento (borrador) estaba”, sostuvo.

Récord cuestionable

Entretanto, Alvarado Guzmán levantó dudas sobre la confiabilidad, tanto de los candidatos a la gobernación como a la comisaría residente del Partido Nuevo Progresista (PNP) y el Partido Popular Democrático (PPD), en torno al tema de las cenizas.

Según recordó, Pedro Pierluisi Urrutia fue cabildero de AES en la legislatura y Jenniffer González Colón recibió donativos de ejecutivos de AES Corp. Asimismo, recordó que fue durante la administración de Aníbal Acevedo Vilá cuando se comenzó con el depósito de cenizas en 11 municipios del país.

Sobre Carlos Delgado Altieri, criticó sus expresiones públicas en un foro en Ponce donde dijo estar dispuesto a negociar la permanencia de AES en la isla, al menos temporalmente, si esta cambia su producción energética a gas metano.

“Necesitamos que esto se apruebe antes de que venga el cambio de gobierno, porque no sabemos quiénes van a estar ahí”, dijo el ecologista.

Alvarado Guzmán, además, apuntó a la agenda de la administración Trump para eliminar regulaciones sobre el manejo de cenizas en Estados Unidos y Puerto Rico, lo que podría trastocar los avances logrados en el país en este tema.

“Hay que recordar que AES Puerto Rico y otras carboneras en Estados Unidos le solicitaron a la EPA (Agencia federal de Protección Ambiental) unas enmiendas al reglamento federal, y como parte de esas enmiendas estaba el que se le iba a permitir a AES volver a tirar cenizas en todo Puerto Rico”, explicó.

“Si permitimos que la EPA apruebe esas enmiendas, al no tener un reglamento aprobado en Puerto Rico, le abriría las puertas a AES para que volviera a tirar cenizas en Puerto Rico”, continuó.

“Yo espero que no sea que, otra vez, (el DRNA) esté en contubernio con AES y atrasando la cosa”, añadió.

Asignatura pendiente

Por su parte, el portavoz del Campamento contra las Cenizas de Carbón en Peñuelas, José Manuel Díaz Pérez, destacó que la lucha contra las cenizas de carbón no termina con la aprobación del reglamento de la Ley 5.

Además de criticar el retraso en la aprobación del reglamento, Díaz Pérez adelantó que el frente unido contra las cenizas continuará la lucha -con quien sea que asuma la gobernación en enero- en busca de que cesen las operaciones de AES en Guayama.

“La ley ha sido un avance significativo en la lucha, pero no es el final. Esto no atiende el problema que está a la raíz, que es la quema de carbón para producir electricidad”, dijo el líder comunitario.

“Es necesario lograr el cierre de la planta y que se le haga justicia a las comunidades que siguen sufriendo el efecto de la contaminación en Guayama y en los demás pueblos donde se depositaron cenizas. Ellos siguen expuestos”, sentenció.

A tono con esto, reclamó remoción de las cenizas enterradas por todo el país y la elaboración de estudios que cuantifiquen el impacto que ha tenido este material tóxico en la salud de quienes hayan estado expuestos.

Proyectos presentados por legisladores del Partido Independentista Puertorriqueño a los efectos de crear un inventario de lugares impactados y hacer los estudios de salud correspondientes, fueron engavetados durante años por el liderato de Cámara y el Senado durante las administraciones de Alejandro García Padilla y Ricardo Rosselló Nevares.

De acuerdo a informes oficiales de AES, entre los años 2004 y 2011 se trasladaron sobre 2 millones de toneladas de cenizas de carbón a los municipios de Dorado, Toa Alta, San Juan, Juncos, Caguas, Arroyo, Guayama, Salinas, Santa Isabel, Coamo, Ponce y Mayagüez. Otro millón de toneladas se dispuso entre los vertederos de Humacao y Peñuelas.

“En Salinas hay 750 mil toneladas de cenizas depositadas encima de un acuífero, del cual la gente depende para el 100 por ciento de su sustento. Estamos hablando de 10 comunidades. En Ranchos Guayama de Salinas están respirando cenizas de carbón constantemente. Y Salinas es solo un ejemplo”, declaró Díaz Pérez.

“Aún hay mucho trabajo por hacer”, insistió.