Tinti Deyá Díaz labró a una generación consciente y combativa

Ocho años antes de su muerte, el 17 de agosto de 2013, Tinti, Alexis y Arturo Massol inauguraron el Bosque Escuela La Olimpia Ariel Massol Deyá, un proyecto modelo y revolucionario de educación ambiental.

Foto archivo

En Casa Pueblo todos son aprendices, ramas de un mismo roble, alumnos de la Maestra Vida.

El Bosque Escuela, un plan de autosuficiencia energética, una reserva natural a salvo del ultraje de la minería, una conservatorio de música, una estación radial comunitaria que forma al país desde la montaña y un mensaje desafiante de autogestión.

Todo figura en el profuso legado de Faustina “Tinti” Deyá Díaz y la organización no gubernamental que ayudó a fundar hace poco más de cuatro décadas.

En la ocasión de su partida, La Perla del Sur conversó figuras del quehacer social, cultura y ecológico, en un intento por contextualizar las aportaciones de doña Tinti al país.

A juicio del líder comunitario y portavoz de la Coalición Pro Ventana-Verraco de Guayanilla, José Sáez Cintrón, Tinti dejó el “mapa de ruta” de cómo las organizaciones comunitarias y cívicas pueden asumir un rol de liderato en el rescate del patrimonio del país.

“Más que convertir los bosques en zonas protegidas de recreación, Tinti y Casa Pueblo las han convertido en escuelas”, destacó en referencia al Bosque del Pueblo y el Bosque Escuela La Olimpia Ariel Massol Deyá.

“Pero Tinti fue una mujer polifacética y cuando se habla de ella, no se puede hablar únicamente del aspecto ecológico. Hay que mirarla desde una perspectiva cultural y educativa, donde también hizo grandes aportaciones. No es solamente las luchas y los bosques, es la escuela de música, los talleres y el mensaje de autogestión”, abundó.

“El legado educativo de doña Tinti ha repercutido de tal manera, que hoy tenemos montones de niños y jóvenes que van a ser los futuros defensores del patrimonio, porque ella sembró en ellos la importancia de la conservación y el amor por la patria. Eso es un regalo inmenso al país”, puntualizó.

De forma similar se expresó Carmen Guerrero Pérez, directora de la División del Caribe de la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA, en inglés).

“Hoy estamos triste por su partida física, pero a la misma vez agradecidos por el privilegio de haberla conocido y compartido con esta mujer valiente e indispensable”.

“Su legado queda en los bosques, en los ríos, en las aguas limpias que bebemos a través de todo Puerto Rico. Queda en la cultura, en la educación y en esa visión de cómo llevar el amor a la naturaleza a través de la cultura y la gestión comunitaria”, abundó la también exsecretaria del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA).

“Ella llevó la protesta, pero siempre con la propuesta. Eso es una enseñanza muy importante, porque su norte siempre fue mejorar las condiciones del país”.

“Es un legado gigantesco. Lo vemos en todos a quienes, de una manera u otra, nos toco el corazón y nos inspiró al trabajo de la protección del medioambiente y la cultura”, continuó. “Todos estamos aquí por la semilla que ella dejó en nosotros y por eso sus enseñanzas continúan y su legado vive”.

Por su parte, la directora del Departamento de Ciencias Sociales y de la Conducta de la Universidad Interamericana en Ponce, Vivien Mattei Colón, destacó cómo Tinti se mantuvo activa e involucrada en cada aspecto de la cargada agenda social de Casa Pueblo, desde el primer hasta su último día.

“Aunque no siempre estaba visible, siempre estuvo presente en todo. Fue una persona indispensable”, dijo Mattei Colón, quien ha sido una constante colaboradora de la organización.

“Ella no era una líder ambiental en el sentido tradicional. No era una científica, pero probablemente la aportación más importante que ella hizo a todas estas luchas, que también son luchas culturales y políticas, es las ganas de aprender”, sostuvo.

“Ella siempre nos decía: ‘nosotros no sabíamos nada de minas y aprendimos, no sabíamos de mariposas y aprendimos. Esa visión de ella, de que continuamente había que actualizar nuestros conocimientos e involucrarnos en las luchas, a mi juicio, es la principal aportación que hizo a toda esta nueva generación de personas que luchan por su patria”, abundó.

Ingrid Vila Biaggi, ingeniera ambiental y cofundadora de la organización CAMBIO, también expresó admiración por el espíritu de lucha de la fenecida cofundadora de Casa Pueblo.

“Activa y combativa, con temple sereno y una inmensa pasión por la acción, abrió camino y libró luchas que hubiesen requerido un escuadrón”, recalcó.

“Fue la maestra que todos y todas anhelamos tener. Esa que abre ojos, despierta conciencias y toca corazones”, continuó Vila Biaggi.

“Resulta imposible visitar Casa Pueblo y no sentir su presencia firme, pausada y sonriente”, añadió.

Por su parte, el biólogo y exguardabosque del Bosque Seco de Guánica, Miguel Canals Mora, manifestó admiración por la solidaridad que tuvo Tinti con otras causas ambientales, más allá del gasoducto y la explotación minera.

“Cuando intentaron meter un proyecto de ‘4-tracks’ en el Bosque Seco de Guánica, Tinti estuvo muy activa en la lucha para proteger el lugar”, dijo.

“Fue una persona tan comprometida que con su presencia inspiraba a todos los que estaban a su alrededor. Siempre estaré muy agradecido por lo que hizo por el pueblo de Puerto Rico”, añadió.

Asimismo, agradeció el ejemplo que Tinti significó para incontables jóvenes interesados en el ambiente, incluyendo a su hija.

“Le debo mucho a Tinti, porque mis hijos la conocieron y participaron de bastantes reuniones con ella en Casa Pueblo”, afirmó.

“Mi hija es una luchadora ambiental, de quien me siento muy orgulloso, y la inspiración que ella sentía cada vez que iba a Casa Pueblo y escuchaba a doña Tinti hablar sobre el amor por la naturaleza, tuvo un efecto profundo en ella. Ella fue un gran ejemplo a seguir para las mujeres luchadoras que tenemos hoy”, expuso.

“Las palabras no me alcanzan para expresar lo que siento”, destacó por su parte el maestro de las artes plásticas, Antonio Martorell Cardona. “La única forma que puedo expresar mis condolencias es haciendo un retrato de Tinti, que ya comencé a hacer”.

“Casa Pueblo es una casa de la cultura, no solamente para Adjuntas, sino para todo el país. Es un faro de enseñanza y valentía, y eso es así en gran medida gracias a ella”, sostuvo.

“Ella no se conformó con hacer desde el salón de clases, sino que también gestó junto a su compañero Alexis, su familia y sus compueblanos, una casa que sigue siendo una casa para todos nosotros”, concluyó.