Un 18.7% de los puertorriqueños padece de alguna condición psiquiátrica

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San Juan – El 7.3 por ciento de los puertorriqueños entre 18 y 64 años padece de una condición mental seria; el 9.7 por ciento padece de algún trastorno depresivo severo; el 18.7 por ciento padece de alguna condición psiquiátrica; el 23 por ciento de los adultos con problemas de salud mental también tienen problemas de abuso de sustancias y el 36.1 por ciento de los adultos con serios problemas de salud mental no reciben servicios.

Dichos datos, de un estudio epidemiológico realizado por el Instituto de Investigaciones de Ciencias de la Conducta del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, para la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción, fueron destacados hoy por el representante José Aponte.

Los hallazgos del mismo fueron citados por el representante en la Comisión de Salud de la Cámara de Representantes de Puerto Rico, que preside Juan Oscar Morales, y que reanudó el estudio de una resolución de Aponte, que busca investigar los motivos del aumento que se ha registrado en los problemas de salud mental entre los puertorriqueños y las alternativas para solucionar la situación.

Awilda Broco, principal oficial ejecutiva de FHC First Healthcare (FHC), dio su respaldo a la medida por entender que “es de gran envergadura para el Sistema de Salud de Puerto Rico“, según refleja un comunicado de la Cámara de Representantes.

Añadió, estar de acuerdo con los esfuerzos y proyectos que realiza la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA) para atender de forma agresiva el abuso de sustancias mediante la campaña para la reducción de utilización de opiáceos.

Además, recomendó que para mejorar la salud mental de los puertorriqueños se debe trabajar con la detección temprana a nivel de servicios de salud primarios, servicios comunitarios integrales basados en la recuperación que consideren los aspectos sociales que aquejan a cada individuo, brindar mayor importancia a la utilización y promoción a las líneas de crisis.

“El cuidado de la salud no puede ser fraccionado. Ahora más que nunca necesitamos mayor comunicación entre los sistemas de salud para reducir el estigma asociado a condiciones de salud mental y promover el acceso a servicios oportunos de salud integrados, físico y mental, para personas y grupos familiares”, concluyó Broco.

De igual forma, José Massa, director ejecutivo de APS Health Puerto Rico (APS), avaló la legislación.
Explicó, que en Puerto Rico se reconocen diversos factores relacionados al riesgo para el desarrollo de trastornos mentales y entre ellos, destacó, la desigualdad socioeconómica, el desempleo, la criminalidad, la carencia de oportunidades y, este año, se añadió el impacto de los huracanes Irma y María.

“A pesar de los estudios realizados que han expuesto estos factores, no se invierten suficientes recursos para crear conciencia sobre la importancia de mantener y fomentar la salud mental. Esta falta de recursos promueve que los individuos afectados por los trastornos mentales naveguen por un sistema fragmentado que por lo general pierde el enfoque en identificar las causas que inciden en los problemas de salud mental y sus diferentes niveles”, concluyó Massa.