UGT advierte reapertura de la economía es precipitada

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Puerto Rico – Tras la reciente reapertura de algunas industrias durante la pandemia, como es el caso de los trabajadores de la construcción, sindicatos concluyen que se trató de una decisión precipitada que no contó con el protocolo adecuado para garantizar la salud y seguridad de los trabajadores. 

“La posición que hemos tenido de consenso en la Casa de Estudios Sindicales es que la reapertura fue precipitada; debió haberse establecido protocolos para cada una de las industrias y negocios que se van a ir abriendo cuando estén las condiciones y los datos recopilados científicamente en el país que demostraran que era seguro tomar una medida de esa naturaleza y entendemos que este no era el momento”, aseguró Erasto Zayas Nuñez, empleado de la Unión General de Trabajadores (UGT). 

Una de sus denuncias es que tanto el Gobierno como el sector privado estén llamando a trabajadores a retornar sus labores presencialmente sin ellos como patronos tener la disposición de hacerle pruebas para descartar el virus y evitar el contagio. 

“Lo menos que puede hacer el Gobierno en este momento es requerirles a todos los patronos privados y al Gobierno mismo la realización de pruebas para todas las personas que entran a trabajar y las que han estado trabajando como una medida preventiva para que nos aseguremos que los niveles de contaminación no va a repetirse la experiencia de la apertura de los comedores escolares donde 50 empleados resultaron positivos y donde 278 fueron enviados a cuarentena producto de que no se le hicieron las pruebas”, aconsejó el sindicato. 

Zayas Nuñez señaló que el gran reto que tendrán los trabajadores de ahora en adelante será el exigirles a sus patronos y al Gobierno que cumpla con unas reglas mínimas y que les provean de los materiales y equipos necesarios para su seguridad mientras laboran. 

“Si no hay las medidas de seguridad necesarias para emprender los trabajos, los trabajos hay que hacerlos o desde el hogar o no se realizan. Aquí se trata de la vida o la muerte de las personas por un elemento biológico que no está en el total control ni del patrono ni del empleado, por lo tanto es obligatorio la adopción de las medidas más rigurosas de seguridad”, insistió. 

De la misma manera, manifestó que “no tan solo se están violando los derechos de los trabajadores, se está jugando con la vida no tan solo de los trabajadores, con la vida de sus familiares y con la vida de sus compañeros de trabajo”. 

Zayas Nuñez denunció que no toda la ganancia puede ser para los patronos y que estos debería invertir más en la salud, seguridad, salario y condiciones de trabajo de los trabajadores. 

“Aquí se quiere volver después de una crisis como la que han vivido los trabajadores donde se les pone la disyuntiva de morirse de hambre en su casa por la ineptitud absoluta del estado en hacerle llegar oportunamente las ayudas o se les pone a morir en la fábrica. Una actitud más humana tiene que estar presente en la nueva realidad del trabajo en nuestro país y a nivel mundial”, instó. 

Casa de Estudios Sindicales es un proyecto que se ha ido forjando al calor de la necesidad que tienen los trabajadores, tanto los organizados sindicalmente como los no organizados, de conocer su historia, de conocer las luchas, de conocer elementos que van conformando su realidad y que dan la oportunidad con un mayor nivel de conciencia de actuar en los centros de trabajo con reclamos justos y fundamentados y con un entendimiento claro de cómo se desarrolla la economía y el importante y fundamental papel que juega la clase trabajadora en la creación de la riqueza social y que acaba desde siempre recibiendo la parte más reducida de esa riqueza. 

Los siguientes son doce puntos claves que han estado concluyendo como clase trabajadora:

  1. Las pruebas es un asunto de vida o muerte para el trabajador, para sus compañeros de trabajo y para su familia.
  2. Carece de todo sentido luchar por mejores condiciones de trabajo, mejores salarios y adecuadas medidas de seguridad, si no garantizamos la vida del trabajador.
  3. La prueba y las medidas de control al acceso del taller cada día de trabajo son lo único que permitiría trabajar en lugares de exposición limitada. En todos los trabajos hay tareas que imposibilitan el distanciamiento físico mínimo y el absoluto cumplimiento con las normas de seguridad prescritas.
  4. La prueba por sí sola, como la adopción de medidas de seguridad por si solas, no reducen al mínimo los riesgos de contagio. Es su práctica conjunta lo que reduce a un mínimo asumible el riesgo.
  5. Los patronos ofrecen villas y castillos cuando reclaman apertura. Cuando logran su objetivo se cantan como desconocedores, necesitados de tiempo adicional y subsidios del Estado para implantar las medidas de seguridad.
  6. Las condiciones materiales para que la gente “quiera trabajar” fueron creadas deliberadamente con los atrasos de las ayudas y la violación de derechos a los trabajadores.
  7. El costo de las pruebas moleculares se ha reducido significativamente. Además, la cubren todos los planes médicos.
  8. La accesibilidad para hacer la misma está garantizada porque puede hacerse en cualquiera de los 900 laboratorios clínicos que tienen el país.
  9. Los resultados pueden obtenerse ya en menos de 24 horas sin enviar las muestras al extranjero.
  10. Para los patronos privados se aprobó como requisito. No puede haber un doble patrón para los empleados de gobierno.
  11. Es necesario que el Gobierno disponga el personal de supervisión para garantizar que se hagan las pruebas y se cumple con las medidas de seguridad.
  12. La auto inhabilitación de los hospitales, por su mezquindad al no tener equipos de seguridad para el personal y haber despedido a su personal de cuidado médico, hacen obligatorio tomar medidas extremas para evitar una propagación descontrolada del virus sin contar con las facilidades médicas necesarias.