Trump dice que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos vigilarán la frontera con México

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Washington, D.C. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo hoy que planea que los militares estadounidenses se encarguen de vigilar y mantener segura la frontera con México hasta que se construya un muro en ese límite y aseguró que la “caravana” de migrantes centroamericanos que se dirigía a su país se ha disuelto.

“Hasta que podamos tener un muro y seguridad adecuada, vamos a estar vigilando nuestra frontera con nuestras Fuerzas Armadas. Ese es un gran paso”, dijo Trump a los periodistas durante un almuerzo con los líderes de los Estados bálticos en la Casa Blanca.

Trump no dio más detalles sobre ese plan y no está claro qué cuerpo de las Fuerzas Armadas se encargaría de proteger la frontera sur de Estados Unidos, que actualmente está vigilada por agentes migratorios entrenados específicamente para ello.

Tanto los expresidentes George W. Bush (2001-2009) como Barack Obama (2009-2017) recurrieron a soldados de la Guardia Nacional, para vigilar la frontera en distintas operaciones puntuales, pero esa medida recibió entonces críticas por su elevado costo.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, estaba presente en la reunión de la Casa Blanca cuando Trump habló de sus intenciones de militarizar la frontera.

Trump quiere, por otra parte, que el Pentágono ayude a financiar la construcción del muro fronterizo con México y la semana pasada habló con Mattis sobre ese tema, según el Departamento de Defensa.

El presidente parece descontento con los fondos que logró para su proyecto estrella en el presupuesto federal, que incluye únicamente $1.6 billones para la construcción de una barrera fronteriza, pero con condiciones muy restrictivas y lejos de sumar los $25 billones que había pedido al Congreso.

Para beneficiarse de los extensos fondos del Pentágono, sin embargo, sería necesario “reprogramar” la financiación concedida al Departamento de Defensa para el año fiscal de 2018 y eso requiere una decisión del Congreso, donde es difícil que Trump obtenga los 60 votos que hacen falta para ello.