Testifica hoy último perito del Estado en el caso de Guarionex Candelario Rivera

El abogado de defensa, Donald R. Milán Guindín. Foto: Coral Negrón

Ponce- El juicio por jurado contra Guarionex Candelario Rivera, que se lleva a cabo en la sala 505 del Tribunal de Ponce, continúa hoy a las 2:00 de la tarde con el testimonio de otro perito del Estado, el psiquiatra José Raúl López Menéndez.

Este comenzó a testificar anoche, a eso de las 10:30, casi siete horas después de que continuara el proceso judicial con el testigo de la defensa, el psiquiatra Victor Manuel Santiago Noa, pero a las doce de la media noche no había concluido su intervención, y la jueza, Carmen Otero Ferreiras, pidió una pausa hasta hoy.

Durante la tarde de ayer, Santiago Noa intentó probar la insanidad mental de Candelario Rivera.

El doctor, con 40 años de experiencia en el campo de la psiquiatría y egresado del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, indicó que había entrevistado a Candelario Rivera seis veces en la Cárcel Las Cucharas de Ponce; que este tenía trastorno esquizotípico de la personalidad (ideas delirantes de persecución); y que el acusado de la triple matanza en la Comandancia de Ponce tomaba drogas como fluoxetina, losartan y klonopin.

Sin embargo, en el contrainterrogatorio, los fiscales Sharleen Rosa de Jesús e Idelfonso Torres Rodríguez argumentaron que Santiago Noa llegó a la conclusión de que Candelario Rivera tiene “trastorno depresivo mayor severo con rasgos psicóticos”, sin tomar en cuenta las evaluaciones de sus pares. El fiscal cuestionó que, según otra psiquiatra del Estado, Yamilka Rolón, el acusado es procesable.

Santiago de Noa se defendió aludiendo a que no recordaba el contenido de los informes de sus colegas. Además, remachó, que en el mismo informe de López Menéndez se habla de los trastornos mentales de Candelario Rivera. También dijo que él entrevistó a Guarionex en más ocasiones que los demás médicos.

Candelario Rivera enfrenta tres cargos de asesinato en primer grado, cuatro violaciones a la Ley de Armas y tres cargos de restricción ilegal agravada por, supuestamente, asesinar a la teniente Luz M. Soto Segarra, el comandante Frank Román Rodríguez y la agente Rosario Hernández de Hoyos, el pasado 28 de diciembre, en la Comandancia de Ponce.

El caso debe finalizar el lunes, 21 de noviembre.