Solo resta firma de la gobernadora para prohibición a las cenizas de carbón

La veda incluye además cualquier mezcla de estos residuos, por lo que a partir del momento en que el proyecto se convierta en ley la carbonera AES no podrá distribuir en la isla, ni almacenar por más de 180 días su denominado Agremax.

Foto archivo

Tras años de trámites legislativos infectados por cabilderos y cuestionables intereses, el proyecto de ley que pretende prohibir -de forma definitiva- el depósito de cenizas de carbón en Puerto Rico aguarda solo por la firma de la gobernadora, Wanda Vázquez Garced.

En el último día de sesión para la aprobación de medidas, la Cámara de Representantes ordenó que se enmiende la polémica Ley 40 de 2017 y se corrijan las lagunas que han permitido por los pasados dos años el uso y disposición de cenizas en las vías públicas, terrenos y vertederos de Puerto Rico.

La veda incluye además cualquier mezcla de estos residuos, por lo que a partir del momento en que la gobernadora firme la pieza y se convierta en ley, la carbonera AES no podrá distribuir en la isla su denominado Agremax, una combinación de cenizas que la empresa ha intentado comercializar sin éxito. Tampoco podrá disponerlo en sistemas de relleno sanitario como el de ECWaste en Peñuelas, vertedero al que AES envió sobre 15 mil toneladas tras la falsa prohibición de cenizas que la administración de Ricardo Rosselló Nevares firmó el 4 de julio de 2017.

La medida aprobada el pasado 14 de noviembre -el Proyecto del Senado 1221- solo permite que AES almacene por un término no mayor de un año los residuos que se destinen para la manufactura de cemento, hormigón, concreto u otro uso encapsulado. Este material deberá permanecer en tanques o silos, y nunca a la intemperie.

El material que no se destine a la manufactura, no podrá permanecer en la isla por más de 180 días, añade la pieza legislativa, por lo que AES vendrá obligada por ley a eliminar la colosal montaña de cenizas ubicada en su solar industrial de Guayama. En dicho depósito hay descargas que datan del año 2015, según documentos oficiales de la compañía.

En declaraciones ofrecidas previamente a la Cámara, el nuevo director de AES Puerto Rico, Jesús Bolinaga, estipuló que hasta el pasado mes de septiembre la empresa almacenaba 421 mil toneladas de residuos de la combustión de carbón en su predio industrial del barrio Jobos, una cifra que equivale a 842 millones de libras. Al año, la carbonera produce cerca de 300 mil toneladas de cenizas.

La pieza -avalada en la Cámara con 45 votos a favor, uno en contra y otro abstenido- fue aprobada con enmiendas mínimas que no alteran su objetivo. Además, el Senado de Puerto Rico concurrió con los cambios el pasado lunes.

La medida ahora pasa a la oficina de la gobernadora, quien tendrá 30 días a partir de la entrega para estampar su firma y convertir el PS-1221 en ley. A partir de ese momento, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales tendrá 90 días para crear el reglamento que regirá el estatuto.

“Honre su palabra”

Concluido el trámite legislativo, líderes comunitarios y ambientalistas reclamaron a Vázquez Garced que cumpla con la palabra empeñada y firme el proyecto “tan pronto llegue a sus manos”.

En reunión celebrada en La Fortaleza el pasado 30 de septiembre -a la que asistieron portavoces de agrupaciones ecologistas y civiles de Peñuelas, Salinas y Guayama- la gobernadora comunicó que firmaría el proyecto que le enviara la legislatura.

“Queremos recordarle el compromiso que hizo con nuestras comunidades. Esperamos que ella honre su palabra y firme el proyecto tan pronto lo tenga en sus manos”, planteó en comunicado de prensa Yanina Moreno Febre, portavoz del Campamento Contra las Cenizas en Peñuelas.

“Nos costó esfuerzo, sufrimientos, sacrificio, arrestos y persecuciones de parte del gobierno, pero la resistencia de las comunidades y organizaciones de toda la isla fue vital”, apuntó por su parte Víctor Alvarado Guzmán, portavoz del Comité Diálogo Ambiental de Salinas.

“Este es un paso importante hacia la consecuencia inevitable del cierre total de la planta de carbón y de la responsabilidad que tiene que asumir la carbonera AES sobre la contaminación del medio ambiente y el deterioro en la salud de nuestra gente”, añadió.

Agenda pendiente

Consumado el proceso legislativo, además resta que ejecutivos de AES Puerto Rico informen al país cómo remediarán la contaminación que su monumental depósito de cenizas ha provocado en el subsuelo y acuífero del solar industrial de Guayama.

Según estudios pagados por la propia compañía, la montaña gris ha envenenado la zona con concentraciones de selenio, litio y molibdeno en exceso de lo permitido por estándares federales.

Solo el selenio es considerado un peligroso neurotóxico.

De igual forma, falta que el gobierno local determine qué medidas tomará para examinar el grado de contaminación en los lugares donde AES y contratistas privados descargaron sobre dos millones de toneladas de cenizas, entre los años 2004 y 2011.

De acuerdo con registros oficiales de la empresa, esas cenizas se utilizaron como relleno de construcción para urbanizaciones, centros comerciales y carreteras en Caguas, San Juan, Dorado, Vega Alta, Juncos, Mayagüez, Ponce, Coamo, Santa Isabel, Salinas, Guayama y Arroyo.

También se descartaron sobre 700 mil toneladas de cenizas de AES en el vertedero ECWaste de Humacao, entre los años 2014 y 2015.

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