Solicitan pruebas rápidas accesibles en todos los municipios para enfrentar el pico de la pandemia

"Si nuestros más de 900 laboratorios realizan la prueba, evitamos el aglomeramiento de personas en un solo lugar que es la causa principal de propagación del COVID-19. No queremos más infectados. No queremos más muertes” dijo Alberto Valentín, presidente de la Cooperativa de Laboratorios Clínicos

SAN JUAN – La Asociación de Laboratorios Clínicos (ALC), el Colegio de Tecnólogos Médicos de Puerto Rico (CTMPR) y la Cooperativa de Laboratorios urgieron el miércoles al Departamento de Salud y al Task Force Médico a articular un plan concreto para la distribución de pruebas rápidas en la red de más de 900 laboratorios existentes alrededor de la Isla, los cuales son certificados por entidades reguladoras a nivel federal, cuentan con alrededor de 3,500 tecnólogos médicos cualificados, brindan mayor accesibilidad a todos los ciudadanos y garantizan un procesamiento seguro y confiable.

Según la presidenta del Colegio de Tecnólogos Médicos de Puerto Rico, licenciada Lillian Otero, es crucial que al iniciarse la etapa más crítica de la pandemia el Departamento de Salud se asegure que además de contar con pruebas rápidas en lugares certificados por CLIA (Clinical Laboratory Improvement Act) a nivel federal, su procesamiento esté a cargo de los profesionales capacitados para hacerlas.

“En este tipo de pruebas es fundamental que se realice un proceso de validación o análisis minucioso de controles de calidad previo a suministrarlas a los pacientes. Diversos factores como temperatura del área y un manejo inadecuado pueden alterar los resultados. No deseamos que nadie se arriesgue a obtener un falso negativo siendo positivo. Por ello la importancia de que se procesen en laboratorios clínicos certificados por tecnólogos médicos licenciados; quienes cuentan con la capacitación necesaria para hacerlo. Si no se toman las medidas correctas en la administración de estas pruebas podríamos estar desencadenando una crisis mayor de salubridad en el país”, afirmó Otero en comunicación escrita.

El presidente de la Asociación de Laboratorios Clínicos, Juan Rexach, indicó por su parte que, a pesar de múltiples reuniones citadas por el Departamento de Salud y el Task Force con diversos componentes del sistema de salud del País, en ninguna se ha propuesto articular un modelo en que los laboratorios clínicos de comunidad estén integrados como lugar medular para hacer pruebas rápidas y de esta forma brindar mayor acceso a los pacientes alrededor de la isla. Lejos de ello, el secretario de Salud, doctor Lorenzo González, ha propuesto realizar las pruebas en farmacias lo cual contradice la Ley 167 de 1988 y el Reglamento 120 del propio Departamento de Salud, donde se establece que son los tecnólogos médicos los capacitados para procesar las pruebas.

“Hasta el momento el gobierno no ha distribuido pruebas rápidas a los laboratorios clínicos. Los pocos laboratorios de comunidad que las están realizando es porque han decidido comprarlas en el exterior. Este tipo de pruebas requiere un proceso de análisis y validación antes de administrarlas a un paciente. Mientras más se demore el Departamento de Salud en hacer la distribución y establecer el protocolo, más tarde comenzará a ampliarse la administración de pruebas en el pico de la pandemia lo que nos resulta altamente preocupante”, advirtió Rexach, quien mencionó que ha solicitado reuniones al secretario sobre este tema y la necesidad de equipo de protección en los laboratorios del país, pero no ha recibido respuesta. Los líderes de las tres organizaciones enfatizaron que el mecanismo más ágil para enfrentar el pico de la pandemia es mediante la utilización de la red de laboratorios con que cuenta Puerto Rico.

Mientras, Alberto Valentín, presidente de la Cooperativa de Laboratorios Clínicos, sentenció que “se trata de una crisis por un virus que causa la muerte. La vida de todos nosotros está en juego. No podemos experimentar. Es cuestión de utilizar la persona correcta que es el tecnólogo médico debidamente certificado, en el lugar adecuado que cumple con los estándares establecidos por ley y que, mediante un protocolo de salubridad va a garantizar la seguridad del paciente al momento de tomar la muestra, la confiablidad del resultado y el manejo apropiado de la data. Por otro lado, la accesibilidad que tendrá cada paciente de ir a ese laboratorio que le queda cercano, que conoce y tiene su historial, es de gran ventaja para su tratamiento en caso de que el resultado sea positivo. Si nuestros más de 900 laboratorios realizan la prueba, evitamos el aglomeramiento de personas en un solo lugar que es la causa principal de propagación del COVID-19. No queremos más infectados. No queremos más muertes”.

La Asociación de Laboratorios Clínicos solicitó en días recientes un cese y desista al Departamento de Salud para que desalentara la práctica riesgosa de realizar pruebas rápidas en los centros IPA.