Sobre la mesa dos propuestas federales para el desalojo de Lucchetti

En las próximas semanas, cerca de 100 familias serán convocadas a una asamblea donde se presentarán propuestas dirigidas a cancelar sus hipotecas o costearles la compra de una nueva vivienda

Foto archivo: Jonathan Hernández

A solo días de que se cumpla el primer aniversario de la histórica crecida del río que arropó la urbanización Lucchetti, devastó el Parque Ovidio Millino Rodríguez de Yauco e interrumpió durante cuatro días el tránsito en la carretera estatal PR-2, al fin aflora un remedio para los damnificados de esa zona.

Según reveló a La Perla del Sur el alcalde Ángel Luis Torres Ortiz, en las próximas semanas las cerca de 100 familias afectadas serán convocadas a una asamblea donde se presentarán propuestas dirigidas a cancelar sus hipotecas o costearles la compra de una nueva vivienda.

La noticia constituye un rayo de esperanza para los residentes de Lucchetti, quienes desde septiembre de 2017 han vivido bajo constante incertidumbre por el futuro de su más importante posesión.

La primera de las propuestas propone la entrega de “vales” de hasta $120 mil para la compra de una vivienda nueva en otro lugar: suma que provendrá de una asignación de $1,500 millones en fondos CDBG-DR que recibirá Puerto Rico durante el mes de septiembre.

La segunda propuesta formula un “federal buyout” mediante el cual se saldaría la totalidad de la deuda a quienes tengan hipotecas activas o se pagaría el costo total de la propiedad a precio de tasación, a quienes las tengan saldas.

Ambas proposiciones, agregó el alcalde, contemplan la asignación de fondos para demoler las propiedades que se deshabiliten.

No obstante, Torres Ortiz aclaró que tendrá que generarse un consenso entre los vecinos para escoger la propuesta que aplicará a todos.

“El gran reto nuestro es buscar la armonía de la comunidad en general y ver hacia cuál propuesta prefieren moverse, que sea unánime”, dijo el ejecutivo municipal.

“Ambas propuestas tienen que ser voluntarias, pero las personas que no escojan una de esas dos lamentablemente permanecerían en el lugar, porque legalmente no se pueden remover”, continuó.

Entre los días 20 y 21 de septiembre de 2017, la urbanización Lucchetti fue inundada en dos ocasiones por crecidas del río Yauco. En la primera, el cauce ingresó por la sección norte de la urbanización e inundó calles, aceras y residencias, antes de contenerse en el parque de pelota Millino Rodríguez. En la segunda, el río creó otra cuenca al este de la urbanización, inundado con cinco pies de agua numerosas viviendas, el cuartel de la Defensa Civil y Policía Municipal de Yauco, y varios predios industriales.

Las aguas también arrasaron siembras de la Bananera Pagán y bloquearon durante cuatro días la carretera estatal PR-2.

De las 125 residencias existentes en la comunidad, 96 estaban ocupadas al paso del huracán.

Para largo la canalización

Por otra parte, el alcalde yaucano reconoció que la canalización que resolvería de forma permanente los problemas del río Yauco no fue incluida en el paquete de $2,500 millones del Cuerpo de Ingenieros de los Estados Unidos para la canalización de afluentes en Puerto Rico.

Por consiguiente, su materialización es aún incierta.

“El proyecto no fue incluido debido a que el Cuerpo de Ingenieros construyó un dique preventivo. Nosotros nos quejamos, porque el dique lo que resuelve es que una futura inundación no atraviese la PR-2 y quede incomunicada, pero no nos asegura de que se inunde la urbanización Lucchetti o el pueblo de Yauco”, planteó Torres Ortiz.

Culpa compartida

Sobre los problemas que agravaron la inundación del pasado año, el alcalde de Yauco reafirmó que hasta el presente las sospechas apuntan en dos direcciones.

“La urbanización se construyó dentro del cause mayor del río de Yauco. Para los años 30 existía la Hacienda Lucchetti y se sobre entiende que en aquel momento se rellenó la antigua hacienda para la construcción de esta urbanización”, sostuvo. “También en la finca Pagán, que está contigua, rellenaron parte de los terrenos”.

“Ambas cosas, la construcción inicial de la urbanización como los trabajos de la Hacienda Pagán influyeron en que se desviara, en aquel momento, el cause normal”, continuó.

Aún así, Torres Ortiz esperará por los resultados de una investigación que se realiza desde hace mes y medio en la Legislatura Municipal, para determinar si es necesario imponer alguna sanción por obras que pudieron agravar la crecida del río y causar pérdidas multimillonarias a habitantes y al gobierno municipal.