Sobre el Monagas reacciona Francisco Zayas: “Es uno de los actos más irresponsables de los pasados 12 años”

“Todo el trabajo que se hizo, todo el dinero que se invirtió, todo se perdió. Tiene que darle coraje a uno”, sentenció el exalcalde Francisco Zayas Seijo.

Foto archivo

Inaugurado en el año 1994, el Parque Julio Enrique Monagas de Ponce fue uno de los proyectos bandera del fenecido alcalde Rafael “Churumba” Cordero Santiago.

No obstante, fue durante la incumbencia del exalcalde Francisco Zayas Seijo cuando la instalación pública fue objeto de su más ambicioso proyecto de mejoras y ampliación: uno que le permitió expandirse a 84 cuerdas de extensión y obtener una inyección de $21 millones.

Transcurrida más de una década desde entonces, empero, Zayas Seijo no concibe cómo ha sido posible que uno de los principales parques pasivos del Caribe haya caído tan estrepitosamente, en un espiral de destrucción.

“Es uno de los actos más irresponsables que se cometieron en los pasados 12 años”, sentenció Zayas Seijo, en referencia al descuido de la administración de la exalcaldesa María Meléndez Altieri.

“¿Cómo tú justificas abandonar un proyecto que en total costó más de $30 millones, que atraía a miles de personas de toda la isla y que tenía la capacidad de generar ingresos recurrentes para el municipio?”, cuestionó.

“No solo lo abandonaron antes del huracán. Después del huracán tiraron la toalla. ¿Qué costaba darle mantenimiento, en lo que se trabajaba con la reconstrucción? Hasta los animales desaparecieron”, añadió.

A juicio del exalcalde, además, la incapacidad y desinterés por salvaguardar dicho espacio propiciaron daños adicionales que terminarán costando más fondos públicos y tiempo para reconstruir y reactivar el parque.

“No es solo la hierba y los escombros, es todo lo que no se ve. Toda esa tubería de “Los chorritos” (nombre del parque acuático) hay que cambiarla y no sabemos cómo está el pozo. No es solamente llenar el lago, hay que tener todo un sistema con la fuente o un molino más grande, porque si no, se abomba el agua. Ahí tampoco debe haber electricidad”, advirtió.

“Los barquitos hay que comprarlos nuevos, los dos trenes deben de estar inservibles y se perdió el vivero. Es prácticamente empezar desde cero”, continuó.

“Todo el trabajo que se hizo, todo el dinero que se invirtió, todo se perdió. Tiene que darle coraje a uno”, añadió. “Hubo muchísimos errores, pero el pecado mortal más grande que aquí se cometió fue lo que se le hizo al Parque Monagas”.

¿Omisión en el cumplimiento del deber?

Por su parte, el abogado y expresidente de la Cámara de Comercio del Sur, Rolando Emmanuelli Jiménez, argumentó que el nivel de irresponsabilidad con el cual se manejó el Parque Monagas podría rayar en negligencia criminal.

En comunicados de prensa publicados desde el 2019, Meléndez Altieri insistía que el ayuntamiento realizaba tareas de limpieza en el parque. Sin embargo, tales intervenciones resultaron insuficientes para frenar el deterioro de la instalación.

“Es impactante ver la transformación del parque, de lo que era hace una década a lo que es ahora. Todo lo que pudo haber sobrevivido después del huracán se dejó perder”, afirmó Emmanuelli Jiménez, también copresidente del Comité de Transición entrante en el municipio.

“Aquí hubo omisiones en el cumplimiento del deber y negligencia en cuanto al manejo del Parque Monagas”, insistió.

Según el Artículo 263 del Código Penal del 2012, “todo funcionario o empleado público que obstinadamente descuide cumplir las obligaciones de su cargo o empleo y como consecuencia de tal descuido ocasione pérdida de fondos públicos o daño a la propiedad pública, incurrirá en delito menos grave”.

En el caso de que el daño sobrepase los $10 mil, podrá fijarse una pena fija de cárcel de tres años y el tribunal podría imponer la pena de restitución.

“Cuando la administración municipal se desentendió de la situación y abandonó el lugar, eso generó pérdidas adicionales a las que ya había. Al final del camino, eso se va a tener que reponer y eso va a costar dinero, tanto federal como estatal”, puntualizó Emmanuelli Jiménez.

“Ahí había una inversión pública cuantiosa”.