Sobre 150 mil sin primera dosis: Al olvido la vacunación de los adultos más vulnerables

“En el afán de abrir las escuelas y los comercios, y de dar la impresión de que el proceso de vacunación ha sido todo un éxito, se ha perdido de perspectiva que ya no se está vacunando a los que deben ser la prioridad: nuestros viejos”, insistió Nazario Delgado.

Foto archivo

En Puerto Rico, uno de cada cuatro adultos mayores de 60 años tiene poca o ninguna protección de la vacuna contra el Covid-19, a nueve meses de inaugurado el proceso de inmunización.

El dato fue constatado por La Perla del Sur tras un análisis de estadísticas oficiales del Puerto Rico Electronic Immunization System (PREIS).

Según las cifras recopiladas hasta el pasado 30 de agosto, 228 mil adultos mayores -de una población de 888 mil- aún no ha completado el ciclo protector de vacunas y 152 mil de ellos ni siquiera ha recibido su primera dosis.

Esta última cifra es superior a la población combinada de los municipios de Yauco, Guánica, Guayanilla, Peñuelas, Juana Díaz y Villalba.

Esta situación, a juicio de la veterana epidemióloga Cruz María Nazario Delgado, apunta a un peligroso rezago en la población más expuesta a complicaciones y muerte a consecuencias del virus.

De hecho, al cierre de esta edición el 77 por ciento de las 2,860 víctimas atribuidas a Covid-19 en Puerto Rico corresponden a la segmento mayor de 60 años, de acuerdo a datos del Departamento de Salud.

“Esto es un problema que está pasando por debajo del radar y no se puede seguir ignorando. Se nos están quedando muchos viejos sin vacunar y las muertes continúan”, declaró Nazario Delgado, quien también es catedrática del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico.

“Aunque nos preocupa y nos alarma cada vez que en las noticias sale que murió una persona joven de Covid, no es menos trágico cada vez que muere una persona mayor, que quizás se pudo prevenir si hubiese estado vacunada”, continuó.

“Si aquí se pretende evitar llegar a una crisis mayor en los hospitales, la única forma es vacunando a los viejos, porque una y otra vez queda comprobado que la mayoría de los que llegan a enfermar de gravedad son los adultos mayores”, añadió.

Colapsa la vacunación

Por otra parte, una revisión de datos del Departamento de Salud revela cómo la inmunización de adultos mayores se ha estrellado en meses recientes.

Entre el 30 de marzo y el 30 de agosto, el promedio semanal de dosis de vacunas administradas a esta población bajó de 16,380 a 1,016, una caída de 93 por ciento en cinco meses.

“Es sumamente preocupante cómo esto se ha perdido en la discusión pública sobre la pandemia. En el afán de abrir las escuelas y los comercios, y de dar la impresión de que el proceso de vacunación ha sido todo un éxito, se ha perdido de perspectiva que ya no se está vacunando a los que deben ser la prioridad: nuestros viejos”, afirmó Nazario Delgado.

“Es bien difícil bajar esos números de adultos mayores sin vacunar cuando vemos que apenas se está vacunando a esa población. No es una tendencia favorable”, sostuvo.

Ante esto, la epidemióloga abogó porque se cambie de estrategia y se reactive la urgencia por vacunar a esta población.

“Parte de el problema es que seguimos con la estrategia de ‘vengan a mí para vacunarlos’. Creo que ya hay que levantarse e ir a las comunidades. Se hacen actividades de vez en cuando en las comunidades, pero usualmente se convoca a que lleguen a algún centro de vacunación. Eso tiene que cambiar”, puntualizó.

“Hay muchos factores que pueden explicar esto. Uno puede ser menos interés y otro el que muchos aún tienen dudas de lo que le puede pasar con la vacuna. Llevar la vacuna a las comunidades tiene que estar acompañado de una campaña educativa directa para responder a preguntas y dudas”, abundó.

“También hay una realidad de que hay miles de personas, en los campos y en lugares de difícil acceso, que no tienen transportación o quién los lleve a vacunar”, añadió.

“Pero si el Departamento de Salud se queda sentado en sus asientos cómodos a esperar que le caiga maná del cielo, lo que van a tener es lo que estamos viendo: menos vacunaciones, más hospitalizaciones y más muertes por Covid”, añadió.

Asoma nueva ronda de vacunas

El rezago en la vacunación de personas mayores de 60 años, empero, podría agravarse con el inicio de una tercera ronda de vacunaciones que podría iniciar tan pronto como este mes.

Recientemente, el Centro federal para el Control y Diagnóstico de Enfermedades (CDC, en inglés) autorizó la distribución de una tercera vacuna de Pfizer o Moderna, para personas de 18 años de edad o más y con ocho meses o más de su última dosis, a partir del 20 de septiembre.

Por el momento, la aplicación de estas vacunas de refuerzo están limitadas a personas inmunodeprimidas.

Desde hace algún tiempo, los CDC evalúan si la protección de las vacunas iniciales podría menguar en los próximos meses, especialmente, ante la prevalencia de la variante Delta del virus.

“Se nos están quedando muchos viejos sin vacunar y las muertes continúan”, advirtió la catedrática en Epidemiología, Cruz María Nazario.