Síndrome de la cabaña: de los trastornos mentales que dejará el Covid-19

Ahora, tras el confinamiento, muchas personas sienten miedo, incluso pánico, a salir a la calle.

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Con casi dos meses sin salir de casa por la crisis del coronavirus, no han sido pocos los que ya se han tirado a las calles para disfrutar, al menos, de un rato de paseo.

Sin embargo, la esperada flexibilización de la cuarentena no ha sido para todos una idea tan placentera. En especial para quienes sufren del “síndrome de la cabaña”, el fenómeno que experimentan algunas personas tras pasar confinados tantos días y que provoca miedo por volver a salir a la calle.

“Cuando hablamos del ‘síndrome de la cabaña’, nos referimos a un estado anímico, mental y emocional que se ha estudiado en personas que, tras pasar un tiempo en reclusión forzosa, han tenido dificultades para volver a su situación previa al confinamiento”, explicó a la revista ABC Bienestar la psicóloga Sandra Isella.

“Se siente miedo, incluso pánico o fobia, por volver a salir a la calle. Queremos quedarnos en casa, que es un lugar en el que nos sentimos seguros”, ha añadido el psicólogo Miguel Ángel Rizaldos.

¿Por qué el miedo?

Son varios los factores que pueden influir en este “síndrome de la cabaña”. Uno de los principales es la sobreexposición a las noticias.

“Vivimos una situación a largo plazo, con el minuto a minuto, lo que genera incertidumbre, una sensación que deriva en miedo con mucha facilidad”, apunta Rizaldos.

Aunque la información puede ayudar a conocer lo que ocurre y sentirnos mejor, también es un arma de doble filo. Según explica la psicóloga Sheila Estévez Vallejo, todo esto puede conducir a un remolino emocional que irremediablemente “alimente nuestra ansiedad”.

“Debemos equilibrar la balanza para que no sea ni lo bueno ni lo malo lo que gane protagonismo, sino la objetividad para poder llevar lo mejor posible la situación”, apunta la profesional.

“Este ‘síndrome’ tiene más que ver con si sufrimos ansiedad o, incluso, agorafobia”, la fobia a estar en lugares públicos, apunta el doctor Rizaldos.

Aun así, la psicóloga Isella comenta que quienes han pasado por vivencias difíciles y solitarias estos días, sí pueden sentir un incremento del temor por volver salir y añade que todos los argumentos que hemos asimilado para quedarnos en casa -el peligro está fuera y por ello debemos permanecer confinados- puede volverse en nuestra contra.

“Entramos de manera repentina a esta nueva manera de vivir y concebimos nuestra casa como el lugar seguro. Ahora continúa la incertidumbre y salir a la calle supone afrontar nuevas situaciones, lo cual puede ser difícil”, asegura la profesional.

Más incidencia si vivimos solos

El haber pasado solos la cuarentena también puede pasarnos factura a la hora de salir. “El confinamiento, a nivel psicológico, no es fácil y tampoco saludable. Si además de encontrarnos aislados, los hemos pasado solos, esto puede aumentar nuestra vulnerabilidad”, explica Rizaldos.

Esto ocurre ya que, al haber pasado tanto tiempo aislados, de alguna manera nos hemos “desacostumbrado al contacto como lo conocíamos hasta ahora”.

Además, al tener que mantener un protocolo de “no contacto”, “no podemos ser nosotros mismos, muchas veces acostumbrados a relaciones sociales en las que los besos y abrazos tienen mucho protagonismo, con lo cual elegimos quedarnos en casa como la vía de escape ante la ansiedad o, lo que es lo mismo, retroalimentamos el síndrome de la cabaña”, apunta la doctora Estévez Vallejo.

Al miedo, buena cara

Así que, a quienes sientan miedo por volver a pisar la calle, el trío de profesionales ofreció el mismo consejo:

«Es normal sentir miedo y reconocer esta emoción ya es un paso. Pero si hacemos frente al miedo que sentimos, lo haremos más pequeño”.

(Fuente: ABC Bienestar)