Se alzan alumnos científicos de escuela especializada en Ponce

Christopher Martínez Tirú, Bernard Rentas Padilla y María del Mar González Vázquez competirán en el Puerto Rico Idea Network Biomedical Research Excellence este próximo mayo.

Los estudiantes Bernard Rentas Padilla, Christopher Martínez Tirú y María del Mar González Vázquez. Foto La Perla del Sur

PONCE – Su jerga es como la de estudiantes universitarios. Platican sobre revisiones literarias, marcos teóricos y seminarios de investigación con el mismo entusiasmo que sobre el reciente estreno en el cine. Sin embargo, los incipientes científicos Christopher Martínez Tirú y Bernard Rentas Padilla tienen 17 años y María del Mar González Vázquez cumplió 14.

En plena adolescencia, no reservan sus ganas de compartir y conocer mundo, pero su enfoque son sus estudios en la Escuela Especializada en Ciencias y Matemáticas Thomas Armstrong Toro de Ponce.

Tal disciplina, tesón y concentración les lleva a ser partícipes de la Cuarta Competencia Nacional de Cristalización de Escuelas Superiores de Puerto Rico y la Primera Competencia de Cristalografía por medio del acceso remoto a la difracción de rayos (fenómeno de la física basado en la desviación de ondas). Un cristal en una estructura en la cual los átomos se disponen de forma ordenada. La ciencia que se dedica a intentar conocer cómo es la estructura de estos cristales se denomina cristalografía.

En ambas competencias, el trio de ponceños se alzó como parte del grupo de los cinco equipos finalistas que presentarán sus trabajos en el Puerto Rico Idea Network Biomedical Research Excellence (PRINBRE) del 18 al 20 de mayo de 2017.

Están que no caben de la emoción.

“Esto es un orgullo porque nosotros aquí somos una familia. En esta escuela todo el mundo se conoce y somos bien unidos. Un logro de uno es un logro de todos, es un logro de Armstrong como tal”, manifestó el joven Bernard, quien ya posee experiencia en investigaciones en terapia de células y medicina preventiva, becado por Xano Gene Clinic.

Su maestra y mentora, Kathia Rodríguez Negrón recibió a La Perla del Sur en su salón de clases para esbozar la labor de sus estudiantes, quienes ganaron tercer lugar en el diseño del plan de trabajo junto al pase a la final.

Sostuvo que los estudiantes trabajaron en dos cristalizaciones simultáneamente a diferentes condiciones durante varias semanas, aunque el experimento se efectuó en un día. Explicó que la primera etapa fue la cristalización de las proteínas y la segunda fase fue la difracción de los cristales que se obtuvieron utilizando el Stanford Synchrotron Radiation Lightsource (SSRL) a través de sistemas remotos. Luego, el análisis de los datos de difracción y la obtención de la estructura de la proteína.

“Los cristales que ellos realizaron, los cristales de mioglobina y lisozima van a llevarse a Estados Unidos y se van a difractar. Mientras más cerca de un Armstrong estén, mayor es la difracción de ese cristal, de más calidad es el cristal”, especificó la educadora que guió los estudiantes en conjunto con la maestra Samirah Delgado.

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“Nosotros indagamos sobre cuáles son las condiciones en las que crecen esas dos proteínas específicamente. Intentamos conocer la estructura molecular de esas dos encimas para determinar la función biológica que tienen en nuestro cuerpo”, agregó Christopher, quien avala el trabajo en equipo y tiene planes de estudiar ingeniería química en el Colegio de Mayagüez.

Por otra parte, Bernard mencionó que utilizaron la técnica “gota colgante” que les ayudó a “alcanzar una calidad de cristal óptima”.

“Se van a trabajar unas recomendaciones que hicieron los jueces. Vamos a perfeccionar unas áreas para la final”, expresó María del Mar.

Educación multigeneracional

El catedrático en química del Colegio de Mayagüez, Juan López Garriga instruyó a las maestras en la labor que debían realizar para encaminar los estudiantes a triunfar en la competencia y expandir su aprendizaje.

Según reveló la educanda, aunque posee estudios en química pura, es esencial este tipo de proyecto para conocer de todas las áreas y transmitir ese conocimiento.

“La realidad fue que tuvimos que estudiar. Esto es algo nuevo para nosotras también. Nosotras estudiamos química pura, pero eso es un área más compleja. Además, es la primera vez que ambas participamos en una competencia como esta y también tuvimos que ponernos a estudiar”, compartió.

Sobre cómo este recurrente entrenamiento de docentes beneficia su ejecución como estudiante, María del Mar afirmó que “si fueran así todas las escuelas de Puerto Rico los niveles de aprovechamiento serían excelentes”.

“Nosotros tomamos dos cursos de matemática y de ciencias cada año. Eso sin contar que durante el desarrollo de una investigación se toman tres. Es decir, clases y seminarios de investigación. Eso le da la oportunidad al maestro de proveernos más conocimiento”, acentuó Bernard, quien en su último año de escuela superior ya ha tomado clases de química moderna, ambiental y orgánica.

El joven iniciará estudios en agosto en el Programa de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Ponce, que también le ha facilitado sus laboratorios al equipo para diversos experimentos.

En la competencia final los alumnos van a ser evaluados por cristalógrafos de España y Estados Unidos.