Samy Nemir: incesante ejemplo de ímpetu y persistencia

Sus impresionantes logros se forjaron desde el anonimato, en el seno de una humilde familia yaucana. Al margen del ojo público, sin ruido ni fanfarrias, Samy Nemir es hoy Líder de Distrito del Partido Demócrata en Brooklyn.

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Su voz se escuchó por primera vez en el barrio Susúa de Yauco, muy cerca del Río Loco, y desde su humilde cuna dio los primeros pasos a una trayectoria que ya acumula 29 años de vivencias: casi tres décadas de cruzadas por la transformación social de comunidades y minorías marginadas, tanto en Puerto Rico como en los Estados Unidos.

Sus impresionantes logros, sin embargo, se forjaron desde el anonimato, en el seno de una familia humilde y carente de lujos. Al margen del ojo público, sin ruido ni fanfarrias, gestó en el Pueblo de Café campañas comunitarias para alimentar a personas sin hogar, para combatir el acoso o bullying, para incrementar las donaciones de sangre y promover la inclusión social.

Fue así como Samuel Nemir Olivares Bonilla se convirtió en la figura que trascendería fronteras hasta conquistar casi lo imposible: abrirse paso en la política estadounidense como voz de las minorías, hasta alcanzar de forma abrumadora su elección como Líder de Distrito del Partido Demócrata en Brooklyn, un sector donde abundan los latinos, negros y miembros de la comunidad LGBTQ.

A pesar de la dura campaña primarista y ante el asombro de sus contrincantes, Samy logró la pasada semana un triunfo arrollador, alcanzando el 63 por ciento de los votos para una posición de carácter voluntario, pero electa por el pueblo, convirtiéndose así en la voz de cerca de 200 mil habitantes, con aspiraciones a participar en la toma de decisiones de asuntos trascendentales para la ciudad. Entre ellos, la elección de jueces para tribunales de familia y la corte suprema, sin descartar su próxima meta: convertirse en consejal.

“Soy un candidato abiertamente gay y estoy enfocado en este trabajo de igualdad social que será en Brooklyn, pero directamente en los barrios de Bushwick y Williamsburg. Hay un gran apetito de voces nuevas, una nueva generación que crea en la igualdad de derecho para todos, no solo para los latinos o LGBTQ, sino para todos”, puntualizó en entrevista telefónica.

Afiliado al Partido Demócrata de Estados Unidos, Samuel relata que tras una breve carrera en el periodismo, se unió en el 2016 al activismo político tras participar como creador de contenido para la comunidad latina en la campaña de la entonces candidata presidencial Hillary Clinton.

Convencido de que aún tras aquella derrota alcanzaría lo que tanto anhelaba -la igualdad social- se involucró aún más con las comunidades marginadas para defender la equidad de derechos y oportunidades.

“En esta comunidad hay mucho latino, dominicano, gente pobre, y como yo tengo mis raíces en esas minorías, no podía quedarme callado”, insistió.

La semilla de todo

¿Cuál fue su inspiración?, preguntó La Perla del Sur, a lo que de inmediato, respondió “los valores transmitidos por mi madre”.

Como explicó, su niñez estuvo impregnada de retos. Y uno a uno los superó con el amor y las lecciones de su progenitora, Myrta Bonilla Muñiz.

Incluso, ella nunca cesó en la búsqueda de oportunidades para él y su hermana, por lo que Samuel aprovechó cada oportunidad que la vida misma le ofrecía para crecerse y madurar, aún en la adversidad.

Ejemplo claro son sus vivencias como adolescente. Como recuerda, en la escuela fue objeto de incontables burlas por su orientación sexual y problemas de sobrepeso, pero gracias a las lecciones de Doña Myrta, transformó esas “malas experiencias”, en fuerzas para un carácter combativo, maduro y a la vez empático hacia los más necesitados.

Y como recalca, convirtió la energía negativa producto del discrimen en servicio a la comunidad.

“En escuela intermedia y superior fui atacado y perseguido por ser gay y por mi sobrepeso. Esta experiencia me marcó, me hizo más fuerte y me llevó a involucrarme en muchas actividades para poder lidiar con la presión de ese discrimen. Ese fue el escape”, aseguró.

Samy, como le llaman sus allegados, fue un destacado estudiante de la Escuela Rafael Martínez Nadal. Allí sus notas sobresalientes le aseguraron becas que le abrieron camino a grandes experiencias y oportunidades que forjaron su carácter, intelecto y liderato.

“Gané varios concursos de oratoria y danza, fundé varios clubes, estuve bien involucrado en varias iniciativas de comunidad, pero mi desarrollo como activista comenzó a los 12 años, cuando la organización ProFamilia reclutó a jóvenes talentosos y los adiestró como educadores sexuales para ofrecer charlas en las escuelas”, comentó. En especial, para llevar el mensaje de prevención de enfermedades de transmisión sexual y de conductas de riesgo.

Mas a los 13 años, comenzó una travesía de viajes estudiantiles que forjaron su visión del mundo y le condujeron a destinos como Colombia, India y Venezuela. “Entonces entendí que no era tan pobre, porque al menos tenía acceso a un sistema de educación”.

Estos viajes, añade, abrieron su apetito por explorar el mundo. Y endosado por María Quevedo De Soto, su maestra en la Escuela Ramos Antonini, participó durante un verano en un Taller de Teatro en México.

Tantas experiencias a tan corta edad lo motivaron a completar un Bachillerato en Periodismo de la Universidad de Puerto Rico y a continuar una Maestría en Derechos Humanos en la ciudad de Nueva York: destino en el que volvió a sentirse atraído por las batallas de los ciudadanos marginados y por el activismo de la organización Lambda Legal, una entidad que procura la igualdad de oportunidades en la comunidad latina, inmigrante y LGBTQ de Brooklyn.

Tantas vivencias, sumadas a su reciente elección como líder del Partido Demócrata en Nueva York, además deben haber enardecido el orgullo de Doña Myrta, comentó La Perla del Sur, a lo que Samy, después de una notable pausa respondió: “Ella está muy orgullosa de mí, pero más aún porque el trabajo que ella hizo ha dado frutos”.

“A mi hermana y a mí nos decía siempre que debíamos dejar este mundo mejor de lo que lo encontráramos. Que fuéramos buenos seres humanos, con integridad”. Palabras mayores que, según recalcó, emanaron de una mujer humilde, marginada por sus condiciones de salud y divorciada, que logró con amor y valores infundir a sus hijos el aliento necesario para convertirse en artífices de sus triunfos.

Con Puerto Rico omnipresente

Y aun en la diáspora, Samy se mantiene involucrado en asuntos de envergadura para su país, como la lucha para el matrimonio igualitario, la concesión de documentos de identidad, la inclusión de los ciudadanos de la isla en proyectos de justicia social, y la asistencia a los puertorriqueños durante la emergencia provocada por los huracanes Irma y María.

Más recientemente, también ha intervenido en iniciativas que promueven la ayuda humanitaria para las víctimas de los terremotos que han afectado a miles de familias en el sur del país y, en especial, a su natal Yauco.

Samy celebró su victoria con la senadora y activista Julia Salazar.