Saludable el inventario de medicamentos para condiciones crónicas

“Sí vas a ver una demanda mayor, porque se está adelantando el medicamento para que las personas tengan su abasto en su casa, pero el inventario está estable”, recalcó Linda Ayala Bousson, directora ejecutiva de la Asociación de Farmacias de la Comunidad.

Foto archivo

La disponibilidad de medicamentos de mantenimiento y medicinas para el tratamiento de condiciones crónicas como la diabetes e hipertensión no peligrará durante las próximas semanas en la mayoría de las droguerías del país, afirmó Linda Ayala Bousson, directora ejecutiva de la Asociación de Farmacias de la Comunidad.

Aun cuando reconoció que la demanda por estos productos ha aumentado vertiginosamente desde el pasado 15 de marzo, luego de la orden de cierre de comercios y empresas para prevenir el contagio del virus COVID-19, la ejecutiva insistió que “durante estas semanas” el inventario se mantiene “estable”.

“Estamos en comunicación con las agencias del gobierno y las droguerías. Así que lo importante es que las personas se mantengan en sus casas y tengan prudencia”, expresó Ayala Bousson.

“Sí vas a ver una demanda mayor, porque se está adelantando el medicamento para que las personas tengan su abasto en su casa, pero el inventario está estable”, recalcó.

A esta afirmación se unió Heriberto Ortiz Martínez, director ejecutivo de la Cooperativa de Farmacias Puertorriqueñas (Coopharma).

“Hasta el momento, no hemos tenido problemas para suplir los medicamentos de mantenimiento”, declaró a La Perla del Sur, e insistió que “la disponibilidad de medicamentos de mantenimiento no es causal para crear un alboroto en la calle”.

“Lo importante en este momento es mantener la calma y quedarse en su casa. Lo recomendable es visitar la farmacia estrictamente cuando sea necesario”, añadió.

Hasta nuevo aviso

Todos los farmacéuticos consultados, empero, coincidieron que los artículos de protección e higiene como guantes, mascarillas, desinfectantes de manos y alcohol continuarán escaseando, hasta nuevo aviso.

“Tuvimos guantes hasta el sábado y ya no tenemos nada de mascarillas para el público. Nos han prometido para la semana que viene, pero promesas nada más. No hay garantías”, expresó Nilda Banchs Sandoval, copropietaria de la Farmacia El Tuque en Ponce.

“Los termómetros se nos acabaron también, tanto los infrarrojos como los orales”, añadió.

La farmacéutica ponceña también dijo que el despacho de medicamentos como Tamiflu a pacientes de influenza y micoplasma ha aumentado notablemente, al igual que la demanda por suplementos de vitamina C, vitamina D y zinc.

El reabastecimiento de estos productos, entretanto, ocurre casi por cuentagotas.

Algunas excepciones

Por otra parte, Ricardo Cintrón Rosario, farmacéutico y dueño de la Farmacia El Apotecario en Ponce, explicó que medicamentos como ranitidine y famotidina, ambos empleados para tratar condiciones como acidez y reflujo, sí han escaseado, pero desde antes de la crisis provocada por la propagación del coronavirus.

En su caso, agregó a la lista el albuterol, un medicamento que se utiliza para tratar condiciones respiratorias como el asma.

“Hemos conseguido algo, pero a duras penas. Nada comparado con lo que conseguíamos antes. Esto se agravó por la situación del coronavirus y el toque de queda”, sostuvo.

Ojo con la azitromicina y Plaquenil

No obstante, Ayala Bousson advirtió que los rumores difundidos en redes sociales sobre la presunta efectividad de medicamentos como azitromicina y la hidroxicloroquina para tratar el COVID-19 ha disparado su demanda, al punto de que han comenzado a escasear en Puerto Rico.

La azitromicina (Zythromax) es un antibiótico empleado para tratar condiciones respiratorias como bronquitis y pulmonía.

Entretanto, la hidroxicloroquina (Plaquenil) es un medicamento que comúnmente se utilizado para pacientes con lupus y artritis reumatoide. También ha sido administrado para prevenir ciertos tipos de malaria.

“En otras partes del mundo y bajo supervisión médica han utilizado el Plaquenil con resultados positivos. Dicho eso, ni la FDA (Administración federal de Drogas y Alimentos) ni el CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades) han aprobado esto como terapia para combatir el coronavirus”, subrayó Ayala Bousson.

“Está escaseando porque la demanda ha aumentado sustancialmente. Hay personas que han difundido en las redes que la gente debe tenerlo en sus casas y están pidiendo recetas para tenerlo almacenado. Exhortamos que eso no se haga, porque como todo medicamento, tiene efectos secundarios”, abundó.

“Las farmacias van a estar bien pendientes de casos en que el paciente no tiene ninguna condición justificada y que vengan con una receta buscando estos medicamentos, porque queremos que las personas que realmente los necesiten puedan tenerlo accesible”, concluyó.