Salud prueba la red que daría información más certera sobre el COVID-19

Una empresa afiliada a la aseguradora Triple-S quiere administrar los récords médicos de los puertorriqueños.

Gráfica CPI

SAN JUAN – La fase de prueba de la red electrónica que intercambia información sobre los expedientes médicos de todos los puertorriqueños comenzó en julio de este año. El sistema llega a cuatro meses de que se documentaran los primeros casos de coronavirus en la Isla, cuando quedó al descubierto la necesidad de compartir información rápido para salvar vidas. Debió estar listo hace casi diez años.

‟Durante la pandemia, lo que hicimos fue acelerar el proceso”, reconoció Alexander Quevedo, Coordinador de Informática Médica y director de este proyecto, en entrevista con el Centro de Periodismo Investigativo (CPI).

La Corporación de Intercambio Electrónico de Información de Salud de Puerto Rico (PRHIN en inglés) funcionará en su totalidad a partir del 30 de septiembre del 2020, alegó Quevedo.

La base de datos maestra de los pacientes ha llamado la atención de una compañía puertorriqueña que tiene un aparente conflicto de interés. Roberto Torres, principal ejecutivo de NeoDeck Holdings, creadora de la plataforma de récord médico electrónico Clinical Vault, indicó que ha hecho una propuesta para que el PRHIN use su tecnología. NeoDeck Holdings pertenece en un 49% a la aseguradora Triple-S, indica su más reciente informe anual.

El sistema de intercambio electrónico de información de salud tiene un doble propósito: dar un mejor servicio al paciente y ayudar al Departamento de Salud (DS) a establecer un sistema de vigilancia sobre las amenazas a la salud pública, como el dengue, el zika, el chikungunya y el coronavirus.

De implantarse como lo indica la Ley 40 de 2012, el PRHIN tendrá la capacidad de suministrar a cada proveedor de servicios médicos los datos sobre el expediente de un paciente, lo que evita repetir tratamientos o recetar medicamentos que le hacen daño. Permitirá al DS conocer en tiempo real la cantidad de personas que manifiestan síntomas de alguna enfermedad, como tos, fiebre o problemas respiratorios, lo que dará una alerta de las áreas en que hay un posible foco de infección. Comunicará de inmediato, por ejemplo, resultados de las pruebas del coronavirus, un proceso que hasta ahora se ha llevado a cabo con errores en los informes y con retraso, lo que impide una respuesta efectiva de salud pública. También dará información a las farmacias sobre las instancias en que un paciente solicita un opioide, para controlar el dispendio de estos medicamentos que crean adicción.

La iniciativa está operando este año con un presupuesto de $15 millones para personal, equipo y la plataforma de tecnología, otorgados por los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid federales, dijo Quevedo.

 

Nombramientos en manos de la Gobernadora

La corporación pública no sólo ha estado inoperante. El PRHIN también se encuentra sin Junta de Directores. A casi un año de haber sido confirmado como Coordinador de Informática Médica de Puerto Rico, Alexander Quevedo sometió en julio de 2020 a la gobernadora, Wanda Vázquez, los nombres de cuatro candidatos a esa Junta para que los evalúe, los apruebe y los envíe a confirmación en el Senado, indicó. Estas nominaciones se hicieron luego de que el CPI revelara que, tras una inversión de casi $8 millones en fondos federales para tecnología, el intercambio electrónico de los récords médicos nunca se puso en marcha.

Los candidatos recomendados por Quevedo son Víctor Ramos, presidente del Colegio de Médicos Cirujanos; Ilia Morales Toledo, del sector de los laboratorios; Juan González, de las farmacias; y Domingo Cruz, de los hospitales. Además de estos nombramientos, la Junta la componen tres miembros ex officio: el Secretario de Salud (posición que ahora ocupa Lorenzo González) o, en su lugar, el Coordinador de Informática Médica; así como los directores de la Administración de Seguros de Salud de Puerto Rico (Jorge E. Galva) y la Oficina de Gerencia y Presupuesto (Iris Santos).

En su convocatoria a una sesión extraordinaria, la Gobernadora no incluyó la confirmación de estos nombramientos. “Todas las vacantes se encuentran bajo evaluación”, según la oficina de prensa de La Fortaleza. Si los nombra, la Gobernadora tendría que incluir en la agenda que el Senado les dé el visto bueno; o hacer el nombramiento en receso, lo que será válido hasta la próxima sesión ordinaria en enero de 2021, según la Constitución. El Senado también puede autoconvocarse y actuar sobre los nombramientos.

La ineficiencia administrativa bajo el Partido Nuevo Progresista y el Partido Popular Democrático, la falta de fondos y la oposición del sector de las aseguradoras contribuyeron al retraso del funcionamiento del PRHIN durante casi diez años, reveló la investigación del CPI. Si el PRHIN hubiera estado en marcha, habría resuelto la mayoría de los problemas de manejo de información durante la pandemia, admitió el Secretario de Salud.

Quevedo asegura que los ensayos del intercambio electrónico de los récords médicos se han llevado a cabo con los resultados de las pruebas del COVID-19 entre los laboratorios, la Oficina de Epidemiología del DS y el Hospital Universitario Ramón Ruiz Arnau de Bayamón.

Además de la tardanza para su puesta en marcha, esa corporación está subordinada al DS. El ex secretario de esa agencia, Rafael Rodríguez Mercado, ordenó en 2017 que Antonio Sisco, quien fungía como director del PRHIN, se reportara a Alexander Quevedo, quien en ese momento era jefe de informática en el DS. Esta determinación es contraria a la Ley para la Administración e Intercambio Electrónico de Información de Salud, que establece que el PRHIN es una entidad sin fines de lucro separada del ejecutivo.

Lorenzo González movió a Quevedo de su posición como principal jefe de información en Salud para que se dedique exclusivamente el PRHIN. Pero este programa aún se encuentra bajo esa agencia. “Se está trabajando para que sea independiente”, aseguró Quevedo.

 

Temor a que Triple-S monopolice la información de salud

El PRHIN ya ha rechazado al menos tres propuestas sometidas por NeoDeck Holdings. Una fue tras el comienzo del proyecto de intercambio de información en 2012 y otra en 2017, cuando la empresa propuso una Alianza Público Privada (APP), que ofrecía el intercambio de información por medio de su aplicación Clinical Vault. La tercera fue al comienzo de la pandemia, cuando NeoDeck cambió su intención de hacer una APP a solo ofrecer su plataforma, según la compañía. La razón de cerrarle el paso, en las primeras dos ocasiones, fue evitar que una empresa privada adscrita a una aseguradora, en este caso Triple-S, tuviera acceso a la totalidad de los expedientes médicos de los puertorriqueños, explicó Antonio Sisco, ex Coordinador de Informática Médica. ‟No le puedo dar los datos a una entidad proveedora de servicios. Tendría ventaja competitiva, por más que me digan que son entidades separadas. Triple-S podría definir sus estrategias de mercado con esa información”, advirtió Sisco.

NeoDeck rechazó, en declaraciones al CPI, que vaya a beneficiar a Triple-S con estos datos. “Mediante los mecanismos que establezca el Secretario de Salud, todas las aseguradoras podrán tener acceso a la información clínica de los pacientes bajo sus respectivas cubiertas de seguros de salud con el propósito de mejorar sus servicios e impactar positivamente la experiencia del paciente en los servicios otorgados”, según la empresa. “Desde los inicios de nuestras conversaciones le propusimos al PRHIN, en adición a los controles internos de los componentes tecnológicos, un cuerpo supervisor compuesto por representantes de todas las aseguradoras de salud con poder de auditoría donde puedan corroborar independientemente el estricto cumplimiento de la confidencialidad del manejo de la información”.

NeoDeck está registrada en Puerto Rico desde 2010. Alega que cuenta con el 80% de los médicos como clientes de su plataforma privada de récords médicos electrónicos y que ya contiene datos de casi 2 millones de pacientes, según su ejecutivo.

Quevedo dijo al CPI que ‟no tenía conocimiento” de que el 49% de NeoDeck Holdings pertenezca a Triple-S. Sostuvo que al PRHIN no lo va administrar ninguna aseguradora, que ya hay un plan sometido a la Oficina del Coordinador Nacional de Información de Salud federal (ONC en inglés) para desarrollar este proyecto y que se escogió la empresa Health Gorilla para dar el servicio de interoperabilidad de los distintos récords médicos electrónicos que ya existen en la Isla. “Se solicitó demostración para ver cómo trabajaba la plataforma y se pudo lograr que se conecte fácilmente todo tipo de plataforma que ya tenga negocio en Puerto Rico. El Estado está proveyendo la carretera para que este sistema se hable”, dijo.

NeoDeck Holdings asegura que puede ofrecerle al DS “sin costo alguno” su plataforma de intercambio de información, en un sistema en el que las aseguradoras pagarán “una aportación proporcional” al número de pacientes que son sus clientes. “Estas a su vez podrán acceder a más fondos de salud como resultado de mejoras en sus servicios al tener la información necesaria para cumplir con métricas y requisitos específicos en estos programas federales y estatales”, según declaraciones enviadas por la empresa.

 

El gobierno federal cambia las reglas de juego

Las pruebas del PRHIN comenzarán cuando entre en vigor el reglamento del ONC Cures Act Final Rule que desde el 30 de junio estableció las directrices para que los récords médicos intercambien datos, según lo ordena la ley federal 21st Century Cures Act. Los estatutos reconocen como un derecho de los pacientes el que estos tengan acceso directo e inmediato a sus expedientes de forma electrónica y segura, en una sola aplicación de su preferencia y sin costo alguno.

Para adaptarse a estas disposiciones federales, la tecnología del PRHIN funcionará como un API (interfaz de programación de aplicaciones), que permite la comunicación entre diferentes plataformas, aseguró Quevedo. No sólo dará datos a los proveedores de servicios médicos, sino también al paciente. Este podrá cargar su información, por ejemplo, en la aplicación Health de los teléfonos celulares iPhone, y a su vez compartirla con quien desee.

La ley federal obliga a las compañías de récords médicos electrónicos a contar con la acreditación más reciente de la Oficina del Coordinador Nacional de Información de Salud federal. NeoDeck Holdings la tiene, pero no así Health Gorilla, indica el registro público. Quevedo no especificó qué certificación tiene esta última empresa para cumplir con los estándares del ONC Cures Act.

Sí confirmó que Health Gorilla obtuvo un contrato por $2 millones para la planificación e implementación de las pruebas del intercambio de información, y que se encuentra en negociaciones con esta compañía para que continúe dando el servicio.