Salen a la calle para ganar la carrera contra el cáncer de seno

Entre herbazales y chabolas, mujeres que no están ajenas a la incidencia del cáncer de seno en la isla demostraron su compromiso por aniquilar la enfermedad. (Fotos: Florentino Velázquez)

GUÁNICA- Tres frases retumbaron días atrás en el Centro Comunal del barrio La Montalva en Guánica.

“Susan G. Komen ha enfocado sus esfuerzos en el área Sur; en Puerto Rico cinco mujeres son diagnosticadas con cáncer de seno cada día; la detección temprana salva vidas”.

Allí, entre herbazales y chabolas, mujeres que no están ajenas a la incidencia del cáncer de seno en la isla demostraron una vez más que el compromiso por aniquilar la enfermedad es robusto.

Muchas de ellas vivieron en carne propia la pesadilla, mas se aferraron a su pulso, a vivir.

Cada acción tomada el martes, 4 de octubre durante la jornada de ocho horas sirvió de prueba. Desde las 8:00 de la mañana, tanto la directora de la organización Susan G. Komen -a nivel local-, Amarilis Reyes Báez, como las propulsoras del grupo sureño “Esfuérzate y sé valiente”, María del Carmen Pacheco e Ivette Gracia Vega, hicieron un llamado a la comunidad para que pasaran a hacerse mamografías, a hacer ejercicio, a conocer información vital, a sacudirse el miedo.

“Las mujeres deben venir porque el temor hay que vencerlo. Yo sé que ellas piensan que si se hacen la mamografía existe la posibilidad de que salga mal, pero hay que hacerlo. Hay realidades que no pueden ignorarse”, destacó Reyes Báez.

“No nos vamos de aquí hasta que se atienda a la última paciente”, aclaró por otro lado Itamar Jusino Vargas, quien desde el 2014 es parte de Servicios Preventivos de Salud de Puerto Rico, entidad que ha confirmado que llevar los servicios médicos directamente a las localidades marca la diferencia.

Incluso, mencionó que el viernes, 30 de septiembre, la gesta rompió el récord Guinness con 352 mamografías en el municipio de Isabela.

“Cada vez hay más mujeres conscientes de que es necesario”, agregó Jusino Vargas, quien se mantuvo dentro de la clínica rodante durante el transcurso del evento.

A su lado, esperaba el turno Rosabel Rodríguez Echevarría, de 63 años de edad y residente del casco urbano guaniqueño. Allí confesó que tanto su madre como su hermana eran sobrevivientes de cáncer de seno y matriz, respectivamente, por ello, se hace estudios médicos con frecuencia. “Todo con tiempo puede tratarse”, soltó con timidez.

De similar manera se expresó Tirsa Mejil Cuevas, de 73 años, sobreviviente de mastectomía radical y, ahora, voluntaria a tiempo completo de Susan G. Komen.

“Estoy en patines. Me operaron hace unas semanas, pero tengo que estar aquí. De hecho, el día después de mi mastectomía ya estaba en casa. Todo es voluntad y empeño. Saberlo a tiempo cambia todo. Hay que actuar”, resaltó mientras añadía a la lista de espera a Julie Vélez Cruz, de 52 años.

Entre las féminas que aguardaban, también estaba Awilda Cruz Rodríguez, de 67 años y residente del barrio Ensenada. Ella se examina anualmente porque su madre falleció de cáncer intestinal, al igual que otros familiares, establecidos en Guánica.

Awilda tiene la ventaja de una cubierta médica privada que le paga el 80 por ciento del procedimiento médico, no obstante, gracias a esta iniciativa, si la paciente no tiene plan médico, Susan G. Komen lo provee de manera gratuita, siempre y cuando, sean mayores de 50 años.

“Se hace la excepción si hay historial de cáncer en la familia”, clarificó María del Carmen Pacheco Nazario, quien junto a Ivette Gracia Vega, batalla día a día por el empoderamiento de las habitantes del sur de Puerto Rico.

En conjunto, trabajan hace más de una década para erradicar la resistencia de las féminas a someterse a las radiografías de los senos, o a descuidar su salud por falta de tiempo o dinero: hechos que, en cierto sentido, abruman.

“Algunas optan por no hacérsela porque saben que existe la posibilidad de que les descubran cáncer. Pero no debe ser así. La detección temprana salva vidas”, martilló Pacheco Nazario, quien sobrevivió una doble mastectomía radical y 25 años después continúa la cruzada por salvar a cada mujer.

El proyecto que lidera se denomina “Una vez al año para toda la vida”, y es completamente subvencionado por la organización Susan G. Komen, que en la actividad le donó un cheque de $25 mil y otro de $19,527. Este dinero se invertirá en el área de “discernimiento y desarrollo”, que se trabaja bajo la sombrilla del grupo de apoyo “Esfuérzate y sé valiente, Inc.”.

“Esto es continuo. Damos ayuda para detectar, ayudamos para el tratamiento y ayudamos psicológicamente”, sostuvo Gracia Vega, antes de mencionar que comenzarán a ofrecer talleres de autoestima, nutrición y reintegración al mundo laboral para subsanar la guerra contra el cáncer. La persona que esté interesada puede llamar al 787-617-0216.

Este interés en la zona sur surge luego de que Susan G. Komen realizara el “Perfil de la Comunidad”, el pasado año, y con la ayuda de datos de la Coalición para el Control de Cáncer de Puerto Rico y el Centro Comprensivo de Cáncer, confirmaran que la Región de Ponce tiene la mayor tasa de incidencia de etapas tardías de cáncer de seno.

En otras palabras, los casos diagnosticados en etapa regional (estadío 3) y distante (estadío 4/metástasis).

En la mayoría de los casos mientras mayor (tardía) es la etapa, menores son las probabilidades de sobrevivir.

Estos datos, sumados a las características sociodemográficas de la región, hicieron que la filial identificara a la Región de Ponce, compuesta por 15 municipios, como el área de mayor necesidad.

Luego, según indicadores de desempleo, población de mujeres mayores de 35 años, tasa de mortalidad, porciento de la población con educación menor a escuela superior y porciento de la población en o debajo del nivel de pobreza, se identificaron los municipios de Guánica, Patillas y Adjuntas como áreas de prioridad.

Asimismo, de acuerdo al informe publicado por el Registro Central de Cáncer de Puerto Rico (2013), durante el periodo del 2006-2010, el cáncer de seno fue el tipo de cáncer más diagnosticado en las mujeres de Puerto Rico, representando 29.3 por ciento de todos los casos reportados.

“Vamos a cambiar esos números. Vamos a vencer el cáncer”, confió Amarilis Reyes Báez antes de iniciar una marcha por el barrio en busca de más participantes.

Durante la actividad se hizo un llamado a la comunidad para que pasaran a hacerse mamografías, a hacer ejercicio y a conocer información vital sobre el cáncer de seno.

Durante la actividad se hizo un llamado a la comunidad para que pasaran a hacerse mamografías, a hacer ejercicio y a conocer información vital sobre el cáncer de seno.