Rituales de Año Nuevo: así lo celebran alrededor del mundo

Cada cultura cuenta con tradiciones propias, rituales intrínsecamente simpáticos, para atraer los buenos deseos y la suerte durante los 12 meses venideros.

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En casi todo el planeta, la última noche del calendario se suele celebrar en familia, con una gran cena y una fiesta de bienvenida al nuevo año.

Aun así, cada cultura cuenta con tradiciones propias, rituales intrínsecamente simpáticos, para atraer los buenos deseos y la suerte a los 12 meses venideros.

En España, por ejemplo, es más que célebre el hábito de tomar 12 uvas mientras el reloj va marcando las campanadas que anuncian la medianoche, y que cada una de ellas debe ser ingerida mientras se piensa un deseo a cumplir.

¿Qué acostumbran en otros países?

Magia en Alemania

En Alemania se intenta averiguar que deparará el próximo año a través de figuras de plomo. La tradición, conocida como Bleigießen, conlleva quemar pequeñas figuras de plomo en una cuchara calentada por el fuego de una vela.

Una vez fundido el plomo líquido, se vierte en un vaso con agua, donde el material adquirirá una nueva forma y la figura que “aparezca” revelará lo que el año nuevo traerá para esa persona.

Brinco en Dinamarca

Entretanto, una costumbre de fin de año danesa supone recibir el año que llega con un salto.

Por ello, cuando el reloj está cerca de marcar la medianoche muchos daneses corren a buscar alguna zona elevada, por ejemplo, una silla, para dar un salto en el momento exacto de entrar en el nuevo año.

Simultáneamente, es habitual celebrar el Fin de Año en este país nórdico con fuegos artificiales y brindando con vinos espumosos, mientras se toma un pastel de mazapán conocido como kransekage.

En Escocia: el primero es amuleto

Otra costumbre, muy arraigada en Escocia y ciertas zonas de Inglaterra, se conoce por el nombre de First-foot y se refiere a la primera persona que llega a una casa tras el fin de año.

Este primer invitado será visto como portador de suerte para el año que acaba de entrar. Pero según marca la tradición, para ello debe tratarse de alguien que no estaba en la casa. Algunas versiones plantean que lo ideal es que para que el año nuevo sea afortunado debe tratarse de un hombre de cabello oscuro. ¡Ojo boricuas!

Además, esta primera visita puede llegar con algunos regalos, como una moneda de plata, una hoja de un árbol perenne o alguna bebida, presentes que simbolizan dinero, salud o felicidad para el nuevo año.

En Ecuador: otro “Júa”

Para celebrar el Año Nuevo, en Ecuador amigos y familiares se reúnen para la tradicional quema del año viejo.

Esta se lleva a cabo el 31 de diciembre y consiste en arrojar a una hoguera un muñeco fabricado en cartón y tela que simboliza el año que se va. Si se considera que ha sido un mal año, el muñeco puede ser arrojado y golpeado o despedido con alegría si ha sido bueno.

La quema del monigote supone un ritual para dejar atrás todo lo sucedido en el año que se va y dar la bienvenida a los 12 meses que llegan, cargados de ilusión.

En Filipinas: con banquete

Los filipinos despiden el año con una abundante cena conocida como Media Noche, en la que se preparan numerosos platos y no falta el pescado o el cerdo, pensados para atraer la suerte y la prosperidad.

No obstante, aquí la fruta tiene un papel fundamental. Considerada símbolo de la fortuna, existe la creencia de que si la fruta sabe mal esto puede interpretarse como un símbolo de que el año nuevo no será tan bueno como se desearía.

También es habitual adornar la mesa de fin de año con un centro compuesto de 12 tipos de frutas redondas, ya que el círculo también es visto como un símbolo de buena suerte.

En Colombia: con maleta

En Colombia existen varias tradiciones para incursionar en el año nuevo con buen pie. Por ejemplo, al igual que en España toman 12 uvas, pero en su caso deben ser seis rojas y seis verdes. También hay una norma sobre la ropa interior que debería llevarse esa noche, que en su caso debe ser de color amarilla.

Pero la más popular es la conocida como La Vuelta a la manzana. Así tras la entrada del Año Nuevo son muchos los colombianos que deciden correr por el vecindario llevando una maleta. ¿La intención? Hacer que el nuevo año venga cargado de viajes.

En Japón: el primer rayo de luz

Lejos de allí, en Japón, existe la tradición de asistir al primer amanecer del año nuevo. Sobre todo, en aldeas o localidades pequeñas.

Se conoce como Hatsuhinode y suele hacerse desde algún punto especialmente destacado, como playas o montañas. Mientras se contempla la salida del sol del primer día del año, los asistentes suelen orar para pedir felicidad al año que empieza: una costumbre que ya es emulada entre personas de todo el planeta.

Otra peculiaridad de su festividad, es que en comparación con las tradicionales 12 campanadas, sus templos budistas reciben al año con hasta 108 toques de campana.

Este ritual recibe el nombre de Joya no kane y con cada una de ellas se pretende ahuyentar a los 108 defectos que los humanos tenemos por naturaleza, según la creencia budista.

En Grecia: con granadas

Pasar la noche de Fin de Año jugando a las cartas es una tradición que cada vez cobra más auge en el país helénico. Se apuestan algunas monedas y se busca atraer la prosperidad para el año por llegar.

No obstante, entre sus costumbres más antiguas, resalta aún el hábito de decorar las casas con frutas de granada, ya que es considerada de fortuna y abundancia.

Según esta tradición, momentos antes de dar la medianoche, se apagan todas las luces y la gente sale de su casa, simbolizando la partida del año viejo. Después entraran en la casa, con el pie derecho primero. La primera persona en entrar lleva la granada en la mano y la romperá contra la puerta.

La cantidad de semillas que se esparzan de la granada simbolizarán la cantidad de buenas nuevas que se recibirá el próximo año.

En Tailandia: con batallas de agua

La fiesta de Año Nuevo en Tailandia recibe el nombre de Songkran. Pero ojo: se celebra a mediados de abril.

Esta celebración se ha vuelto tan popular que ha terminado convirtiéndose en un festival de varios días de duración, donde la gente se lanza agua utilizando todo tipo de objetos. Pero esta festividad no siempre fue así.

Su origen parece estar en los ancestros, cuando la gente acumulaba agua que había sido vertida sobre estatuas de Buda para pasarla después por sus hombros. Este ritual buscaba liberarse de todo lo malo y empezar el año purificado. Y es que para los tailandeses el agua es un elemento capaz de limpiar el espíritu.

En Etiopía: con flores amarillas

Otra celebración atípica es la del año nuevo en Etiopía, que se festeja en septiembre, el mes en el que, tras la época de lluvias, el país deja atrás el tiempo invernal.

Su fiesta de Año Nuevo recibe el nombre de Enkutatash, que quiere decir “el regalo de las joyas”. Según la tradición, tal y como cuenta un reportaje Culture Trip, para la ocasión se conmemoran las joyas que el rey Salomón ofreció como regalo a la reina de Saba durante la visita de esta a Jerusalén. Su regreso a Etiopía coincidió con la llegada del nuevo año y de ahí el nombre de la festividad.

En este día es típico que las niñas salgan a la calle portando instrumentos y adornadas con flores amarillas que solo nacen en Etiopía durante esa época, las adey abeba. Además, las jóvenes van por las calles cantando una canción tradicional conocida como Abebayehosh y reciben de la gente obsequios como panes o dinero.

En agradecimiento, las jóvenes ofrecen alabanzas de buenos deseos para el nuevo año sobre los donantes de regalos.