Ricardo Rosselló viaja a reunirse con acreedores

Foto: Facebook

SAN JUAN– El gobernador electo, Ricardo Rosselló, anunció hoy que viajará a última hora del día para reunirse con acreedores para tratar los términos de la deuda de la isla, así como con el Departamento del tesoro en la capital estadounidense.

Rosselló hizo el anuncio antes de participar en un almuerzo organizado por la Cámara de Comercio con líderes y empresarios puertorriqueños a quienes pidió trabajar conjuntamente y que “estén disponibles” para sacar adelante a Puerto Rico.

El gobernador electo subrayó que espera poder llegar a un acuerdo con las casas acreedoras antes del 17 de febrero y decirles “que hay un cambio de liderazgo en la isla”.

“La deuda es un paso y la meta es más grande. Esta consiste en potenciar el desarrollo”, subrayó el mandatario.

Rosselló estará en Nueva York y Washington D.C. hasta el viernes, día en el que se reunirá en Puerto Rico con la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) que se encontrará en Fajardo.

“En Washington quiero ver qué elementos de desarrollo económico se le pueden dar a Puerto Rico. Si (EEUU) declara que hay una emergencia en Puerto Rico, también tienen que poner de su parte”, dijo el gobernador electo ante los empresarios.

“Si la Junta no tiene instrumentos de desarrollo económico, va a fracasar”, auguró Rosselló.

Por otro lado, Roselló anunció que también mantendrá próximamente encuentros con acreedores locales.

La ley Promesa, que establece la Junta de Supervisión y Administración Financiera para Puerto Rico, fue aprobada el pasado junio por el Congreso estadounidense ante la imposibilidad de que Puerto Rico pudiera afrontar los vencimientos inmediatos de una deuda superior a los $60,000 millones.

Ante los empresarios Rosselló detalló el Plan para Puerto Rico que promocionó a lo largo de la campaña electoral que le llevó a ganar los comicios, celebrados el pasado día 8, con 41,76 por ciento, frente a David Bernier, que obtuvo el 38,92 por ciento.

Insistió en la necesidad de fomentar las alianzas público-privadas, promocionar las energías renovables, convertirse en un gobierno transparente, fomentar la inversión local y hablar con los inversores para que tengan “más confianza en trabajar aquí”, proteger los recursos humanos, desarrollar la economía, reducir obstáculos para los inversores, flexibilizar las leyes laborales y “reducir el andamiaje burocrático”.

A su vez, reiteró la necesidad de restablecer la credibilidad en la isla, establecer una agenda de transformación socio-económica y realizar una auditoría sobre los gastos del gobierno.

Sobre las personas que conformarán su equipo de Gobierno dijo que se encuentra metido en esa tarea y no descartó la posibilidad de que algunos de los candidatos independientes, que registraron un auge en los comicios de la semana pasada, puedan formar parte del mismo.

En ese sentido, explicó en declaraciones a los medios, antes de intervenir en el foro de empresarios, que en caso de que alguno acceda a formar parte de su ejecutivo, “deben tener el compromiso de ejecutar nuestro plan de gobierno”.

“Siempre le di la bienvenida a los compañeros independientes, pero tienen que tener un compromiso de ejecutar nuestro plan de gobierno”, subrayó.

El obernador electo también explicó a los empresarios que externalizará la promoción internacional de Puerto Rico lo que puede conllevar la creación en cinco años de $122,000 empleos.

Anunció a su vez que para el día 9 de enero, siete días después de su proclamación, “quiero pasar piezas legislativas de envergadura” y mostró su deseo de organizar una conferencia con todos los acreedores.

Por otro lado, dijo saber que entre el pueblo puertorriqueño “hay pesimismo y es mi responsabilidad cambiar esa percepción”.

El presidente de la Cámara de Comercio, David Rodríguez, pidió que el nuevo ejecutivo trabaje sobre el fomento de la competitividad y el desarrollo económico, la inversión privada, sobre una reforma contributiva y laboral, agilizar los permisos para la inversión y crear el ambiente “para generar empleos”.